Medio en broma, medio en serio, pero la mayoría suele quitarse años conforme estos pasan. El temor a envejecer es una cosa social que atrapa a quienes superan los 40 años de edad. E incluso hay treinteañeros que no quieren seguir sumando edad siendo todavía muy jóvenes como para atormentarse.

Sucede que estos pensamientos, cuando son excesivos y se apoderan de tu forma de ser, comportarte y hasta vestir, reciben el nombre de midorexia y es un mal absolutamente real. 

El querer ser joven a toda costa, evadiendo las preguntas en torno a la edad y acudiendo al cirujano para terminar con las señales de la vejez se llama midorexia y afecta tanto a hombres como mujeres.

Personas con espíritu joven y de edad avanzada que visten como un adolescente y hablan como un boomer, parece gracioso pero podría ser peligroso. El uso excesivo de las redes sociales tampoco ayuda y es visto como un síntoma de midorexia, por la sensación que provoca el estar presente en estas plataformas, del momento.

Así lo asegura un reportaje que realizó Shane Watson y que cita el portal culturacolectiva, donde se asegura que los midoréxicos son fieles seguidores de las redes sociales porque les otorga permanente satisfacción el hecho de estar conectado, siendo usuario de las aplicaciones de moda.

Quienes recurrentemente acuden a especialistas para borrar los signos de la edad podrían ser midoréxicos y una manera de detectarlo es el hecho de sentirse sumamente deprimido una vez que estas señales vuelven a aparecer.

Por ejemplo, si por alguna razón pasas mucho tiempo desconectado y te desesperas al punto de sentir crisis existencial, entonces podrías estar atravesando por un cuadro de midorexia.

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¿Qué hacer si me enfrento a la midorexia?

Si no quieres asumir tu edad a toda costa, importante es que dejes de justificarlo detrás de un "espíritu joven" y acudas a un especialista.

Tener además en cuenta que el paso del tiempo no es algo negativo, sino más bien un proceso natural, es clave. No te avergüences de los años que cumples y ten siempre en cuenta que siempre habrá oportunidad para que tu verdadera edad salga a la luz. 

El uso de redes sociales y el querer estar informado al respecto, convirtiéndose en usuario de toda aplicación de moda, no es algo malo, así como tampoco el usar productos para atenuar líneas de expresión. La línea es muy delgada, por lo tanto es muy importante que sostengas una conversación contigo mismo para establecer límites y saber reconocer qué tanto es un problema para ti el seguir sumando años a tu currículo de vida.