Se llama Ena Miller y tuvo a su bebé hace un año. Desde aquel día esta mujer ha tenido que lidiar con las constantes dudas de personas que la ven portando a su guagüita, pues no creen que sea suya y pero aún, parecen dudar de sus intenciones debido a que ambas no poseen el mismo color de piel.

"Desde el día en que nació, mi bebé fue juzgada por el color de su piel. Después de pasar un día y una noche en cuidados intensivos, Bonnie se había reunido conmigo solo por unas pocas horas cuando una mujer asomó la cabeza por la puerta para preguntarme qué me gustaría desayunar. Antes de que pudiera responder, preguntó: "¿Es esa tu bebé?" Anticipé que lo siguiente que diría sería un cumplido: "¡Es adorable!" o "¡Sus cachetes están tan regordetes!" En cambio, repitió: "¿Es esa realmente tu bebé?". Su tono era de sorpresa, con ligera consternación. Su uso de la palabra "realmente" me preocupó", es el relato de Ena a la BBC sobre uno de los tantos momentos en que es juzgada por tener una bebé de piel blanca.

"Tengo la piel marrón. Mi pareja es blanca. Bonnie es mestiza", es la explicación que repite una y otra vez, se la sabe de memoria y la dice por inercia.

hija

La gente duda si la bebé es su hija

Personas mal intencionadas creen que Ena robó a su propia hija y se le acercan para cuestionarla ¿Por qué lleva en brazos a una bebé que no tiene su color de piel? Y así hieren los sentimientos de esta mujer.

"¿Asumiría la gente que yo no era la madre de Bonnie? ¿Tendría Bonnie que explicar todo el tiempo quién era yo? ¿Pensarían siempre que yo era la niñera?", expresó al medio y luego realizó un comentario increíble. Personas de su mismo color de piel son las que más la cuestionan.

"De hecho, todos los comentarios negativos sobre el color de la piel de mi bebé fueron hechos por personas del mismo color de piel que yo. No lo entendía. Nunca me había imaginado que las familias mestizas tuvieran que pasar por esto", expresó.