Sin duda, son tiempos difíciles para las series, puesto que la cultura de la cancelación ha hecho que cada propuesta sea examinada minuciosamente, con el objetivo de que se traten con respeto y delicadeza cada uno de los temas que componen nuestra sociedad. 

En este caso, la nueva serie "Minx", creada por Ellen Rapoport y transmitida por HBO Max, ha logrado destacar entre le audiencia no solo por su divertida historia y la excelente filmografía, sino que también por su particular forma de transparentar diferentes creencias e ideologías de los años setenta y de la actualidad, desde el humor y la comedia.

Minx

Una trama que extrañamente combina el feminismo y la pornografía, el cual nace de la revista ficticia "Minx", que también da el nombre a la serie estrenada el 17 de marzo por HBO Max.

Se trata de la historia de "Joyce" (Ophelia Lovibond), una joven feminista que vive en Los Ángeles (California, EE.UU), en los agitados años de la década de los 70, justo en la segunda ola del feminismo en Estados Unidos y la época furor del porno en la ciudad. 

"Joyce" está decidida a lanzar una revista que defienda los derechos de las mujeres, pero su única opción es aliarse con "Doug" (Jake Johnson), un editor de publicaciones porno de bajo presupuesto, cuyo interés es hacer mucho dinero. 

Minx

En uno de sus episodios más impactantes, un grupo de feministas universitarias se unen a un grupo católico para destruir los ejemplares de la primera revista erótica para mujeres. Es en esta escena donde se resume el espíritu inteligente y contracorriente de esta comedia. 

"Minx" une el feminismo y la pornografía de una forma sorprendente pero no inverosímil, ya que el debate existió en la vida real, más allá de esta ficción. Inspirada en la creación en 1973 de la publicación "Playgirl" -revista creada para el público femenino en respuesta a "Playboy"- muestra con humor el choque de estos dos mundos y el de las personalidades antagónicas de los protagonistas, encarnados por Ophelia Lovibond y Jake Johnson.

Ambos proyectos parecen incompatibles, pero poco a poco surgen los puntos que pueden tener en común. "Joyce" trae con ella toda la teoría feminista y "Doug" vive en el mundo concreto de la situación de las mujeres en la industria: ambos aprenderán del otro.