Se ha notado que las mujeres viven una experiencia diferente a los hombres en su interacción con el sistema de salud en Chile. Según estudios, éstas viven procesos de salud y enfermedades difíciles, que incluso, en algunas patologías acceden a una menor oferta de servicios que los hombres.

La mujer vive una experiencia diferente por su rol de género en el sistema de salud, tanto como usuaria y como cuidadora. Así lo determinó la investigación “Acceso de la mujer a la atención de salud: brechas que la futura reforma de salud en Chile debe resolver” publicada por la revista Medwave y realizada por el experto en financiamiento de la salud Rony Lenz, las académicas de la Universidad de Chile, Camila Rojas y María Begoña Carroza, y la experta en economía de salud Daniela Paredes. 

Según sus resultados, indicaron que el problema parece explicarse por brechas de género biológicas, sociales y culturales que permean el ámbito de la salud. Estas diferencias de género no solo se dan en la atención, sino que también en el acceso a los servicios para tratar patalogías de alta incidencia y carga de enfermedad, como: accidente cerebrovascular (ACV), obesidad, depresión, dolor musculoesquelético y cáncer de mama.

Además, determinaron que la mujer es la primera en asumir el rol de “cuidadora” de los enfermos por sobre el hombre (81% versus 19% en proporción). Esta actividad informal impacta en un mayor desgaste mental y físico (dolor lumbar, discapacidad y/o depresión), lo que no es correctamente sostenido por el sistema.   

“Está interiorizado que si la mujer sufre dolor lumbar o de muñecas no es atribuido a una enfermedad, sino que es una patología psiquiátrica. O no se toma en cuenta. Entonces muchas veces las mujeres aprenden a vivir con dolor”, explicó María Begoña Carroza. 

Por otra parte, los sesgos de atención también fueron detectados en obesidad. "Las brechas que existen entre las mujeres y los hombres en el sistema de salud público y privado son bastante notorias, ya que sufrimos la poca empatía de algunos profesionales de la salud", aclaró Soraya Flores, presidenta de ONG 300 Mil Mórbidos. 

"Tenemos que lidiar con discriminación y que nos culpen de nuestra enfermedad, y no se dan el tiempo de investigar más a fondo. Hablar de este tema ayuda a poner sobre la mesa la obesidad como enfermedad crónica, con la cual batallamos día a día en el sistema de salud y con la sociedad en general”, agregó. 

En torno a la depresión, el estudió indicó que 26% de mujeres son cuidadoras y un 16,2% hombres. Las cuidadoras presentan más enfermedades físicas, malestar psicológico, depresión y ansiedad, con menor apoyo social. La presencia de síntomas depresivos en adultos mayores se asocia a tener cuidador masculino.

De tal forma, es necesario que se incorpore una perspectiva de género en los programas de salud en Chile. "El GES cubre prestaciones, pero no aborda brechas de género. La mujer accede a la oferta de salud haciéndose cargo simultáneamente de niños y enfermos, por lo que los planes de salud debieran contemplar mayor oferta de servicios para ellas, afrontando también los costos no médicos de su atención", manifestó Daniela Paredes.

Cabe destacar que, según la OMS, la diferencia en la esperanza de vida de hombres y mujeres es más pequeña cuando las mujeres no tienen acceso a los servicios de salud, por lo que estas situaciones necesitan urgentemente un cambio estructural. Será un gran desafío para el equipo de salud del nuevo Gobierno eliminar estas brechas.