Éstos producen sensaciones de bienestar, orden y equilibrio estético.

El arte nos entrega tranquilidad, estados de ánimo agradables e incluso es bueno contra el estrés y sentimientos negativos. Por lo tanto, los colores y texturas de una pintura influyen positivamente en un hogar.

Si bien la elección de un cuadro depende del gusto de cada persona, existen ciertos tips que te ayudarán en esta búsqueda. La artista Beatriz Young sugiere apostar por el arte abstracto, ya que indica que estos buscan la expresión de los sentimientos y las emociones del pintor o pintora, más que la representación de la realidad objetiva.

Beatriz Young

Para decorar la sala de estar y habitación

En el caso de colgar arriba del sillón o de la cama sobre el cabecero, la regla principal es que el cuadro sea menos ancho que éste. “Imagínate un cuadro más grande, que sobresaliera por los bordes, no quedaría estético. Tampoco lo debes poner muy cerca del techo o del mueble colindante. Lo ideal es instalarlos unos 15 o 20 centímetros por encima o por debajo de estos”. Aconseja Beatriz Young.

¿Cómo acertar con el tamaño de un cuadro?

Si el cuadro va a ir encima de un mueble, hay que tener en cuenta que la anchura de éste no debería ser superior al 80% que la del mueble sobre el que se va a poner. “Aunque los cuadros grandes ganan inmediatamente protagonismo al momento de presentarlo en el hogar, no deben ocupar todo el espacio para no saturarlo”. Recomienda la artista.

¿Cómo elegir el color de un cuadro?

Beatriz Young explica que una de las características fundamentales de las pinturas como elemento de decoración es el color, por lo que también tendrás que tener en cuenta el color de la pared en la que lucirá. Si tienes una pared clara, puedes apostar por cuadros con colores fuertes que aporten contraste: rojos, azules , verdes y  naranjas. “Cabe destacar que siempre al elegir el color de una pintura, ésta debe tener luz, para entregar armonía y luminosidad al espacio. La iluminación es importante, tanto para tu vida diaria como para la decoración”, destaca y agrega: “como consejo, las paredes deben tener  un color neutro, como el blanco, gris, negro o beig, porque son un gran lienzo para lucir una obra de arte abstracta con tonos atrevidos y que combinen con la decoración del hogar,  sobre todo sin son pinturas hechas a mano”.

Living de tono azul y blanco con pintura en la pared

Beatriz Young destaca que desde el inicio de la pandemia, ha evidenciado un incremento de compras de cuadros. Este interés por el arte, lo atribuye a que las personas están más tiempo en el hogar, por lo que sienten más interés en remodelarlo y decorarlo, puesto que es ahí donde pasan la mayoría del tiempo. “Es el punto principal donde se está descansando, trabajando y haciendo otras actividades, por lo tanto, debe ser acogedor y agradable. La gente prefiere cuadros grandes, ya que éstos entregan protagonismo y belleza”.

Cuando las obras de arte son pintadas a mano, otorgan más autenticidad, ya que hay sentimientos, expresiones y pensamientos involucrados en ellas.