El Código Civil establece que la identidad de un recién nacido, se determina legalmente en el parto y deben llevar el apellido materno de quien lo tuvo en el vientre.

Sin embargo, la lucha dos amigas hizo que ganaran una batalla judicial, logrando que la mamá fuera la que lo ha criado durante los últimos cinco años y no quien lo gestó.

Mejores amigas

Sol Araya y Carolina se conocieron en su adolescencia, cuando tenían 14 años, en el primer día de clases de primero medio. Ambas venían de familias de pocos recursos y desde ese minuto se hicieron inseparables.

A los 23 años, sin ninguna planificación, Sol tuvo a su primera hija, mientras Carolina se casaba. Cuando el matrimonio intentaba tener hijos, a ella le dio un cáncer al colon, sufriendo tratamientos y hospitalizaciones pero siempre acompañada de su mejor amiga Sol.

mejores amigasLa enfermedad de Carolina implicó extirparle el tumor. pero lamentablemente también le quitaron el útero y los ovarios. Esto, hizo que el matrimonio buscara adoptar y sin éxito, Sol le propuso prestarle su vientre para que pudiera concretar el sueño de ser madre.

Averiguando, y tras recorrer varias clínicas en Santiago, encontraron una en donde les dieron la opción de conseguir un óvulo donado y fecundarlo con el espermio del marido de Carolina.

"Me meten a un pabellón y entro con la Carola obviamente, todo el tiempo de la mano. Viene una persona, como un astronauta con una jeringa. En la punta había un brillito. Era el bebé, pero un brillito muy chiquitito. Esto se ve por la pantalla, por el ecógrafo", relató Sol.

Problemas judiciales

En Chile la ley establece que el padre y la madre del hijo concebido con técnicas de reproducción asistida son el hombre y la mujer que se sometieron a ese tratamiento. Carolina, a pesar de ser quien ha criado al bebé durante estos últimos cinco años, no tenía ningún derecho ni obligación con él.

Sin embargo, la abogada feminista Daniela López logró que Sol se convirtiera legalmente en la madre del bebé, favoreciendo la gestación subrogada para cumplir el deseo de Carolina.