Esta versión de los Juegos Olímpicos, ha traído consigo importantes decisiones para el empoderamiento femenino. Y es que las gimnastas alemanas han decidido dar un paso para cambiar algo que hacía sentirlas incómodas.

Desde hace unos meses, las jóvenes compiten con uniformes de argos que cubren por completo su cuerpo con el fin de evitar la sexualización de este deporte, en el que en muchas ocasiones participan menores de edad.

"Sentirse bien sin dejar de ser elegantes"

Sara VossPauline Schaefer-BetzElisabeth Seitz y Kim Bui llegaron a la última ronda de clasificaciones con hermosos trajes de cuerpo entero en colores rojos y blancos, y cubriéndose las piernas y brazos, cuestión que causo revuelo y máximo apoyo en redes sociales.

Según Voss, la idea es ir en contra de la sexualización en esta y otras disciplinas para demostrar que pueden "sentirse bien sin dejar de ser elegantes".

Las voces de protesta ya se han alzado en otras disciplinas como en el balonmano playa, donde la selección noruega tuvo que pagar millonaria multa por rehusarse a usar bikini en el juego.