Soledad Onetto participó de una entrevista junto a Revista Velvet donde habló sobre distintos temas, entre ellos su lucha por convertirse en madre a los 45 años.

Además contó acerca de su decisión de congelar óvulos: “La tecnología siempre ha sido mi aliada”, dice. “Estoy en pareja y muy feliz hace años (…) es abogado, y no es conocido, así es que voy a cuidar su privacidad. Es un hombre fantástico, un hombre muy sensible, muy de detalles, muy romántico, pero a la vez muy outdoor”, agrega.

Eso sí, la periodista no idealiza y pese a que reconoce que ahora están bien, reconoce que “hemos pasado altos y bajos como todos. Hemos estado juntos, separados, etcétera. Pero hoy estamos en un período preciso, por separado y juntos. Buscando tener un hijo en común, porque él tiene ya”.

Sole Onetto

Sus deseos de ser madre

Frente a su idea de ser madre hace tantos años, Sole cuenta que “ser madre va a dejar de ser tema hasta que sea realidad” y adelanta “estamos trabajando para usted (bromea). Lo que pasa es que llegas a esta edad y lo que siempre has leído termina por ser cierto, eso de que las cosas no son tan fáciles. Hoy día los casos de mujeres embarazadas espontáneamente a esta edad son altamente improbables. Entonces hay que hacer un proceso largo, pero tenemos técnicas para lograrlo”.

Pero todo este proceso también es una responsabilidad para Onetto, quien declara “es relevante decirlo. Parte de la responsabilidad que tengo por tener este megáfono que me da mi profesión, es decir que nadie se equivoque. Si efectivamente tú como mujer quieres postergar tu maternidad, la curva de caída de fertilidad desde los 35 años es violenta. Así es la naturaleza y nadie lo va a cambiar. Entonces, si tú quieres postergar tu maternidad, la congelación de óvulos es requisito”. 

Sole Onetto

A eso, la comunicadora le suma que “esto debiera ser financiado de alguna forma, como sucede en algunas empresas de Estados Unidos. Porque tampoco hemos sido solo nosotras las que hemos decidido postergar la maternidad; también es el sistema cultural y la economía que hemos creado lo que ha hecho que la posterguemos. Nuestra salida al campo del trabajo, que soy la primera en aplaudir y festejar, ha tenido sus costos también”.

“Estoy contenta con esta edad. Pienso que lo que me pasa es que físicamente también he entregado harto. Nunca he sido muy vanidosa, nunca me he hecho una operación ni estoy preocupada de la última crema o tratamiento. Me preocupa mantenerme bien, practico deporte. Y sí, claro, me gusta la ropa, pero no puedo negar que hace un tiempo empecé a notar cambios físicos que son inherentes a la edad, que es de toda la estructura, no es sólo la arruga”, remata esperanzada.