La mujer señaló que esta práctica, la de alquilar su vientre, la viene realizando sin problemas desde los 17 años. Reveló que es la primera vez que le ocurre que los contratistas desistan.

Se trata de Cathleen Mackenzie, de nacionalidad canadiense, quien fue contratada por una pareja de esposos para que les alquile su vientre ya que ellos no podían concebir hijos.

Según comentó Mackenzie, ella trabaja este rubro desde los 17 años y hasta el momento no ha tenido complicaciones con los "encargos" encomendados. Ya lleva en su historial nueve embarazos completados con éxito.

Asimismo, reveló que disfruta de la experiencia de dar la vida a un niño en compañía de los que serán sus futuros padres. Este tipo de prácticas en los países de Norteamérica, especialmente en Canadá y Estados Unidos, es habitual.

Contacto con pareja fue por internet

Cathleen señaló que conoció a una pareja británica a través de internet. La pareja de esposos se presentaron ante ella como Alice y James, quienes le relataron que llevaban años intentando tener un bebe propio.

Tras conversar, llegaron a un acuerdo para que los esposos británicos puedan enviarle un monto mensual, a fin de que la ciudadana canadiese pueda cubrir las necesidades propias del embarazo.

Cuando Cathleen llegaba a la semana 8, informó a Alice y James que estaba embarazada de gemelos, noticia que alegró a la pareja inglesa. Sin embargo, cuatro semanas después ocurrió lo impensado.

Según contó la mujer canadiense, no recibió su pago mensual correspondiente, por lo que se dirigió a escribirle a Alice. La mujer la eliminó y bloqueó de todas sus redes para que no tengan ningún tipo de contacto.

Fue entonces que Cathleen se alertó con lo ocurrido. Se comunicó con James quien le confesó que había terminado su relación con Alice. Sin embargo, la respuesta del hombre tranquilizó a la madre gestante.

James le indicó que no se preocupara, que él si tenía intenciones de poder tener a los gemelos, pero cuando llegó la semana 27, Cathleen volvió a ser sorprendida: el sujeto había vuelto con Alice y ambos tomaron la decisión de ya no tener a los bebés.

Dejada en el abandono, Cathleen recurrió a su círculo de amistad y fue allí que un amigo de ella logró contactar con un matrimonio que estaba dispuesto a tener a los gemelos. Los bebés nacieron a las 33 semanas y viven actualmente con sus padres adoptivos.