Una madre mexicana se disfrazó de hombre para que sus hijos pudieran celebrar el Día del Padre en la escuela, donde pedían la presencia de los papás de los pequeños.

La mayoría de las mamás y los papás hacen todo con tal de complacer a sus hijos, para que ellos estén felices y sin carencias emocionales y económicas. Tal es el caso de una mujer que se disfrazó de hombre para celebrar con sus hijos el Día del Padre en la escuela.

Todo sucedió porque en la escuela de los niños se organizó un Festival del Día del Padre, en el que se pidió la presencia de los papás de los pequeños. Sin embargo, esta mujer es madre soltera, así que decidió vestirse de hombre para que sus hijos no estuvieran solos en el festival.

La historia de la mujer se volvió viral en redes sociales, sin embargo, desató reacciones encontradas, ya que mientras algunos cibernautas aplaudieron el esfuerzo de la madre soltera, otros señalaron que no necesita disfrazarse de nadie. 

"Una madre que da todo por nosotros"

Los hijos de la mujer reconocieron el esfuerzo de ella. "No tendremos papá, pero tenemos una madre que da todo por nosotros", dijo uno de los pequeños.

Madre soltera se disfraza de hombre para alegrar a sus hijos en el Día del Padre

"Mi mamá se vistió de hombre para darles una sonrisa a mis hermanos y el cariño que algún día nos hizo falta", agregó el hijo mayor.

Es digno de admirar la fuerza que sacan a relucir las mujeres cuando se convierten en padre y madre para sus hijos tras una fallida composición de una familia.

La presencia de ambos padres

Según indica el sitio web Wapa, distintos especialistas recomiendan que la presencia de ambos padres es fundamental para que el niño tenga un crecimiento emocional sano, no obstante, esta se encuentra condicionada al ambiente donde se vive.

Lamentablemente, el aumento significativo de violencia intrafamiliar ha generado que se prolifere casos de hogares disfuncionales, en donde la mayoría de pequeños quedan vulnerables emocionalmente.

Son ellos quienes sufren más en estas festividades, ya que observan a sus compañeros y amigos divertirse con sus padres, y nace el deseo de que ellos también quieran compartir estos momentos.