Muchos colegios han comenzado hoy las vacaciones de invierno, lo que de seguro mantiene expectante a muchos padres que se preparan para las actividades de sus hijos en contexto de pandemia.

Y si hay algo que no pasa en vano, es el tiempo que sus hijos dedicarán a los videojuegos, una de las actividades más populares en niños y adolescentes.

Antes de tomar una decisión sobre la periodicidad a la que quieren que estén expuestos a estas pantallas, es necesario conocer los aspectos negativos y positivos que les brinda esta actividad

videojuegos

¿Qué contras podemos encontrar en los videojuegos?

En primer lugar, el tiempo dedicado a los videojuegos puede llevar a los niños a dejar de lado nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo.

Por otra parte, hay ciertos videojuegos con contenidos inapropiados para los jugadores jóvenes y pueden llevar a enseñar que usar la violencia virtual es una forma aceptable de lograr metas.

Además, la larga exposición a los videojuegos puede estar relacionada con indicadores sociales negativos como: mayores niveles de hiperactividad, atribución hostil y perderle el miedo a comportamientos de riesgo.

No todo es malo en los videojuegos

Si como padres, nos interiorizamos en este mundo, podremos hacer de esta experiencia, una grata aventura para nuestros hijos. 

Por eso, es importante estar atentos al tipo de videojuegos a los que se enfrentan los niños, ya que estos pueden brindan una amplia gama de desafíos cognitivos novedosos, oportunidades de exploración, relajación y socialización con los compañeros. 

Además, pueden fomentar la creatividad y ayudar a desarrollar una serie de habilidades.