Poco a poco en Chile se está llevando a cabo el proceso de regreso a clases presenciales, uno que ha tenido más de una complicación y que tiene como una de sus principales preocupantes la salud mental de las comunidades escolares.

A medida que pasan los meses son cada vez más los estudios que evidencian que la pandemia ha tenido un efecto dañino en el bienestar psicológico de las personas y sobre todo de los participantes de las comunidades escolares.

Elige Educar reveló que un 77% de los docentes dice sentirse estresado, Redofem agregó que este mismo grupo está con una sobrecarga laboral de más de 16 horas, Mineduc declaró que el 70% de los estudiantes entre primero y cuarto medio reconocen tener dificultades para expresar sus emociones.

¿Se puede aprender así?

estrés escolar

Estas cifras negativas no son algo exclusivo de Chile, sino que del mundo. Es difícil retomar la rutina cuando esta se ve interrumpida por más de un año.

Un estudio canadiense elaborado por la Universidad de Calgary y Alberta Children's Hospital Research de Canadá estableció que 1 de cada 4 adolescentes presenta síntomas graves de depresión, mientras que si hablamos de ansiedad esta cifra sería 1 de cada 5. Todo por efecto de la pandemia.

Frente a esto Cristián Almarza, director del programa de Gestión de Convivencia Escolar EducaSwitch, señala que ”estas cifras son preocupantes y es necesario hacer algo pronto si queremos un buen regreso a clases”.

Unicef es una de las tantas instituciones que llamó a cuidar las emociones de las personas de cara al retorno a clases. El mal manejo, no solo afectará la salud mental de los niños y niñas, sino que también incide en otras cifras tan graves como la deserción escolar.

“Hay que comprender que un cerebro estresado es incapaz de aprender. Es decir, un profesor angustiado es incapaz de enseñar, y un alumno con miedo, angustia o tristeza será incapaz de aprender”, agregó Almarza.
 

Una Educación más acogedora

Es difícil poder volver a la “normalidad” en el sistema educativo cuando se tienen tantos indicadores que señalan que sus integrantes no están bien. Por lo tanto, el retorno se debe hacer pensando en su bienestar, cuidado y autocuidado.

Los estudios han dejado en claro la crisis emocional que vive la educación hoy en día y los expertos han sido enfáticos en que una de las mejores formas de hacerle frente es trabajando la educación emocional en los colegios.

“Sí o sí, los colegios necesitan de programas y apoyo de educación emocional para el regreso a clases, porque los educadores no pueden enseñar a los niños a contenerse y estar tranquilos si ellos están estresados y agotados por la sobrecarga horaria, los efectos de la pandemia y más”, afirmó Almarza.