El 13 abril ingresó al Senado el proyecto llamado “Ley Dominga”, que busca establecer un protocolo universal en el manejo clínico y el acompañamiento a las madres y padres que hayan sufrido una muerte gestacional o perinatal.

La muerte gestacional, perinatal y neonatal corresponde a pérdidas que van desde el primer trimestre de embarazo hasta los primeros días de un recién nacido.

En Chile, la muerte del bebé en gestación afecta a cientos de mujeres y es un duelo muchas veces minimizado. Lamentablemente, no existe aún un protocolo universal de atención médica y acompañamiento para estos casos.

Zapatitos de bebé

Por eso, este proyecto busca entregar el acompañamiento adecuado a los padres que sufrieron la muerte de su hijo en el embarazo, así como darles un tiempo para su duelo.

¿Cómo nació el proyecto Ley Dominga?

Fue Aracelly Brito Muñoz la gestora social de la #LeyDominga, quien ha sufrido dos pérdidas y se vio enfrentada a la falta de comprensión y empatía ante este duelo. 

Aracelly es madre de Maximiliano de 8 años y en 2019 sufrió la pérdida de su segundo hijo, Julián, a las nueve semanas de gestación. Tras duros momentos a nivel familiar, a inicios de 2020 se enteró con ilusión que estaba embarazada de Dominga. 

En la semana 36 empezó a sentir que los movimientos de su hija disminuían. Tras una ecografía supieron que Dominga padecía de arteria umbilical única (anomalía del cordón umbilical que tiene mayor incidencia de muerte perinatal). 

“Con este resultado llamé incansablemente a mi matrona, porque sentía que algo no andaba bien. Era sábado y pedí nuevamente un sobrecupo para poder adelantar el nacimiento de mi hija. Con nula empatía la matrona me dijo que por una intuición de madre no iba a adelantar un parto y me mandó a hacer reposo y a comer chocolate”, recuerda Aracelly. 

Esa noche comenzó a sangrar y acudió a urgencias, momento en que les comunicaron que Dominga ya no tenía latidos. Aracelly señaló que no tuvo ningún tipo de contención tras el hecho.

“A raíz de lo vivido decidimos que la muerte de mi hija no podía ser en vano, por lo que empecé a generar una red de mujeres que vivieron lo mismo para crear la Ley Dominga”, explica. En esta red se encuentra la periodista Fernanda Hansen, embajadora de la causa, quien sufrió la pérdida de tres embarazos.

¿De qué se trata el proyecto Ley Dominga?

El proyecto tiene como objetivo lograr que todas las instituciones de salud, públicas o privadas, sigan un protocolo universal frente a un aborto, muerte fetal o neonatal. 

Este incluye que los profesionales de la salud entreguen información clara a los padres sobre el proceso. Además se busca que se les brinde asistencia inmediata y seguimiento multidisciplinario (matrona, psicólogo y psiquiatra).

Por otra parte, les entrega acceso a licencias médicas y/o psiquiátricas y establece el reconocimiento de toda pérdida de un hijo o hija, independiente de las semanas de gestación u horas de vida, identificando datos del nonato o neonato como nombre, peso, estatura, sexo y hora de nacimiento. 

A esto se agrega que la familia cuente con una instancia propicia para despedirse, incluyendo la facilitación de contacto con sacerdotes, pastores, funerarias o cementerios; así como los respectivos ritos que la familia desee realizar.