En Chile se estima que el 86% de los adolescentes entre 8 a 18 años utiliza la red social Instagram. Una cifra comprensible ante el gran auge y crecimiento que logró dicha plataforma, pero que hoy debe ser vista con precaución según los expertos.

Una reciente investigación del Wall Street Journal reveló el fuerte impacto negativo que puede producir Instagram en los adolescentes, dañando gravemente su autoestima y teniendo efectos nocivos más allá de la pantalla.

Sin embargo, ¿Existe alguna herramienta para poder hacer frente a esta realidad virtual? ¿Cómo se puede ayudar a los jóvenes a que estas redes sociales no afecten mayormente su bienestar?

Un triste “Me Gusta”

La red social administrada por Facebook Inc tuvo que publicar una serie de estudios donde se analizó el impacto de Instagram en las personas y donde se reveló que uno de cada cinco adolescentes se siente mal consigo mismo luego de usar la plataforma.

Dicho fenómeno ha sido explicado por diversos estudios, donde varios coinciden en que hay una relación directa entre el uso de las redes sociales con cómo las personas idealizan o creen que deben ser sus vidas.

Este efecto también está dentro de los datos analizados por la compañía, los que detectaron que personas con condiciones como la depresión dicen sentirse mucho peor luego de utilizar la red social.

Lo preocupante detrás de estos estudios es que se crean imágenes distorsionadas de lo que es la realidad para los adolescentes, lo que afecta directamente a su autoestima. Esta situación puede ir en aumento provocando efectos como: ansiedad, depresión, insatisfacción, entre otras.

adolescentes

Enseñar a quererse

Frente a esta problemática se hace necesario ayudar a los jóvenes para enfrentar esta realidad virtual a la que se ven expuestos y una forma de ello es trabajando la autoestima día a día con la educación.

Cristián Almarza, director ejecutivo de EducaSwitch, señaló que: “Es fundamental hacer acciones concretas para que todos entendamos que lo que aparece en redes sociales es solo una muestra parcial y no es la realidad de las personas”.

En la adolescencia uno forma su identidad en grupos, uno necesita pertenecer a una mini tribu. Entonces, en la etapa del desarrollo que están los adolescentes necesitan pertenecer a algo. Esto genera un conflicto en ellos, que se ven enfrentados a imágenes con una realidad muy diferente a la suya, lo que los hace sentirse apartados, solos y que no son normales”, agregó.

Para enfrentar esto es necesario buscar iniciativas que fomenten el amor propio en jóvenes, pero para cambiar su percepción de las redes sociales es necesario enseñarles que eso no es la realidad. Es ahí donde la educación emocional aparece como una solución.

“La educación emocional es una de las principales herramientas para esto, debido a que desarrolla competencias esenciales como el autoconocimiento, el amor propio, el refuerzo de la autoestima. Brinda muchas de las herramientas que necesitan los adolescentes que están aprendiendo a conocerse y ver donde pertenecen”, concluyó el Director Ejecutivo de EducaSwitch, un programa de Gestión de Convivencia Escolar a través de la Educación Emocional presente en más de 200 colegios a lo largo de Chile.