Muchos padres tienen la creencia que cuidar a un hijo es mantenerlo tapado y “bien calentito” como sea. Por eso, les abrigan los pies y les impiden andar descalzos por la casa.

Pues, tal parece que el pensamiento de que por los pies entran “los males” es erróneo, pues son muchos los beneficios para tu bebé al dejarlo andar descalzo.

Los pies: una gran fuente de información

Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, poner calzado a un niño a una edad temprana puede afectar el desarrollo  de su inteligencia y de su motricidad

Al contrario, dejar que ande descalzo fomenta su inteligencia, ya que los bebés tienen muchas terminaciones nerviosas en los pies, lo que les da una enorme sensibilidad.

Considerando que el desarrollo de la inteligencia hasta los 2 años es a través de la experimentación con objetos, los pies son una gran fuente de información para conocer el mundo.

Bebé caminando con su padre

Así lo afirma también Víctor Alfaro, podólogo del primer equipo del Real Madrid, de la Real Federación Española de Atletismo y fundador de Podoactiva a El País.

“A los bebés hay que dejarles descalzos porque reciben muchos más estímulos del mundo que les rodea por los pies que por las manos en sus primeras etapas de vida (...) su capacidad de sentir, de obtener información del entorno y de relacionarse con el mundo”, explica.

 ¿Qué hacer entonces?

Pues tal como afirma el podólogo, lo mejor es dejar que tu pequeño explore el mundo con sus pies descalzos dentro de la casa. Tú puedes ayudarlo también a sentir distintas texturas con sus piececitos.

Blando, telas, piso, relieves, etc. Y en los días con calor, puedes ayudarlo a explorar texturas como el pasto, la arena, la tierra, etc.

Bebé caminando con su padre

De todas formas, cuando haga frío y desees ponerle calzado, el podólogo explica que no se debe usar botas por sobre el tobillo. “Lo ideal es un zapato por debajo del tobillo, con cierto control de contrafuerte, y flexible en el resto del zapato”, dice.

El niño va a andar más inestable, pero va a muscular más, que es lo que necesita. La bota lo que hace es sustituir la funcionalidad de esos músculos, de forma que mientras lleve la bota irá bien, pero cuando se la quites va a ser muchísimo más inestable”, explica.