Sin duda, la red de apoyo es indispensable para la madre. Sin embargo, hay un tema que genera debate en las conversaciones de internet y del mundo real desde hace años: el cuidado de los nietos que suelen ejercer las abuelas.

Esta discusión se volvió a encender recientemente luego de que una internauta compartiera su situación en Reddit, publicación recogida por The New Zealand Herald.

La mujer indicaba en el sitio que su hija deseaba volver al mundo laboral. Por eso, le pidió a ella si podía cuidar a su nieta mientras trabajaba. La abuela le exigió un pago, algo en que ambas estaban de acuerdo. Sin embargo, no lograron concordar en el monto.

Relato de la abuela

"Mi hija tiene 29 años, tiene un hijo de un año y pronto volverá a trabajar. Ella trabaja cinco días a la semana, alrededor de 7-8 horas al día de 7:30 am a 3:00 pm, y me preguntó si estaría dispuesta a cuidar a su hijo dos o tres días a la semana", partió explicando la mujer.

La mujer había pedido en un comienzo 15 dólares la hora (unos 11.000 pesos), algo que borró luego de la publicación. Luego, le ofreció a su hija 12 dólares (unos 8.800 pesos), pero su hija tampoco podía pagarlos.

Nieto y abuela

"Ella entendió mi necesidad de pago, pero luego me rebajó al solicitar $10/hora porque afirma que no puede pagarlo ni siquiera con su trabajo de $22/hora", continuó.

"No soy una guardería, tengo mi propia vida, trabajo para mí y creo que ella debería entender que estaría renunciando a mi tiempo cuando trabajo desde casa, y si voy a renunciar a eso tiempo, entonces necesito dinero para reemplazar el tiempo que estoy renunciando a mi trabajo", enfatizó.

La mujer decidió no aceptar. "Amo a mi nieto, pero como dije anteriormente, no soy una guardería", expresó.

Debate 

Aunque la mayoría de la gente estuvo de acuerdo en que la mujer cobrara por cuidar a sus nietos, muchos indicaron que el monto que pedía era excesivo.

Y no porque fuera su abuela, sino porque pedía lo mismo que un profesional certificado, mucho más de lo que cobra una persona cualquiera que cuida niños.

"Claro, probablemente tendrá que pagar eso en una guardería, tal vez incluso más. Pero un centro viene con calificaciones y certificaciones. ¿Por qué siente que merece una tarifa de pago? casi igual a los trabajadores profesionales de guardería?”, señaló uno.

Red de apoyo y cansancio de las abuelas

Lamentablemente, por mucho que acostumbremos hablar de este tema “abanderándonos” por lados, es un área compleja en la que dos necesidades existen y son innegables.

Por un lado, la red de apoyo de la madre es esencial para vivir una buena maternidad. Así lo indica Rosario Valenzuela en el portal para padres “Baby Tuto”. 

“Es necesario tener compañía en el proceso, principalmente por los cambios anímicos, ciclos hormonales y las preocupaciones e inseguridades ante esta nueva etapa que estamos viviendo”, indica.

Asimismo, hay que considerar la situación económica de cada país, lo que es enormemente determinante. Según datos de 2012 por el Banco Interamericano de Desarrollo “el 43% de las mujeres declaran necesitar apoyo en materia de cuidado de niños y niñas”.

Madre agotada

Por su parte, en su libro “Participación laboral de la mujer en Chile” (2003) Osvaldo Larrañaga señala: 

“El factor toma relevancia cuando el salario que la mujer puede ganar en el mercado resulta insuficiente para compensar la salida del hogar, considerando que hay costos asociados a tal opción en términos del cuidado de los hijos y demás actividades del hogar”.

Por otro lado, la obligación constante de cuidar nietos genera cansancio en los abuelos. Así lo explica el psicólogo Ángel Rull en El Periodico, donde describe lo que se conoce como “síndrome del abuelo esclavo”.

Este aparece cuando hay una responsabilidad excesiva en el cuidado de los nietos, que sobrepasa el simple apoyo o ayuda ocasional compatible con su modo de vida. Esta situación puede aparecer sobrecarga, estrés y ansiedad.

Y aunque, si es de mutuo acuerdo, incluso cuidar a los nietos puede resultar beneficioso, este debe tener un límite que debe ser aprobado por los abuelos según sus necesidades propias.

“El bienestar físico y emocional tiene que ser restaurado, partiendo de que hay que poner límites y reclamar el espacio que necesitamos. Deben hablar con los hijos desde la asertividad, expresar los derechos y buscar una solución beneficiosa para todos”, señala el psicólogo.