Las consecuencias psicológicas de una traición se pueden definir como traumáticas, ya que producen inseguridad y altos niveles de estrés en los vínculos más íntimos de las personas involucradas.

Un engaño genera diversos efectos negativos tanto dentro de la pareja como en su círculo más cercano. Por un lado afecta a los actores primarios de un triángulo amoroso, donde normalmente se configura una “víctima” y un “victimario” (la pareja), y a veces también repercute a la tercera persona involucrada. En un segundo nivel la infidelidad daña, por ejemplo a los hijos y familiares, tanto en forma individual como grupal, e incluso se puede extender a un tercer nivel donde se encuentran las amistades y las relaciones laborales.

Sin embargo, a pesar de las consecuencias desfavorables que genera esta acción, muchas personas deciden darse una segunda oportunidad y continuar con la relación amorosa.  Hugo Huerta, psicólogo especialista en Trauma Complejo del Desarrollo, explica que si bien se puede superar, no hay que cometer algunos errores para abordar con éxito esta etapa de "perdón".

A) ¿Cómo recuperar la confianza?: Un aspecto relevante para hacerlo, es facilitar los acuerdos que cada parte necesita o está dispuesta a ceder para que la confianza se pueda reconstruir. “Es una especie de inversión que puede ser muy baja o muy alta dependiendo de cada persona. En la práctica podría implicar desde suspender la comunicación con el tercero en cuestión, cambiar de trabajo o mudarse, para evitar encuentros no deseados”. Indica el especialista.

B)  Perdonar con todo: Hugo Huerta aconseja que si la pareja ha decidido continuar juntos, es conveniente que cada parte haga un esfuerzo extremadamente alto para poder salvar su relación, ya que es un proceso muy difícil. “Perdonar con todo” implica la decisión de la “víctima” de la infidelidad de dejar atrás lo sucedido y de no hacer ataques directos o indirectos que pongan a su pareja que fue infiel en una posición donde se le esté reprochando constantemente lo sucedido, ya que esto sólo contribuirá a aumentar la dificultad para que la relación se reconstruya.

C) Arrepentimiento real: Otro aspecto importante es que la persona que fue infiel dentro de la pareja, se haga cargo de lo que hizo y que facilite todas las respuestas que su contraparte necesita. “Para recuperar la confianza no pueden existir arrepentimientos a medias. En este proceso debe haber constancia, esfuerzo y mucha paciencia”. Advierte el psicólogo.

D) No pedir consejos a los amigos: Los amigos pueden ser un buen apoyo en lo individual pero no necesariamente para comprender y empatizar con el deseo de continuar con una relación. “Pedirles consejos a los más cercanos, deja expuesta a la pareja al juicio y a visiones sesgadas de la problemática, en lugar de facilitar un reencuentro y una reconciliación”. Expresa Hugo Huerta.

E) Asistir a terapia de pareja, individual o ambas: El especialista en Trauma Complejo del Desarrollo, apunta a que la mejor ayuda a la que puede acceder una pareja que necesita sobrevivir a una infidelidad es un acompañamiento profesional, para poder trabajar en aspectos como la recuperación de la confianza y los acuerdos que esto implica, como en el inicio de una nueva relación entre ambos. De la misma forma es recomendable que cada parte haga un proceso psicoterapéutico individual.

Pronóstico de una traición

Hugo Huerta reflexiona que toda infidelidad daña gravemente un vínculo amoroso, sin embargo, en términos generales, un engaño del tipo “aventura” tendrá un mejor pronóstico, ya que en la mayoría de los casos es detectada a tiempo y no hay sentimientos involucrados.

Por otro lado, sostiene que la infidelidad sostenida por años donde existe relación paralela, es mucho más difícil de superar, ya que se harán evidentes múltiples mentiras que al ir aclarándose, dejarán en evidencia todos los momentos en que se produjo la repetición del engaño de manera sistemática y premeditada.

Según diversos estudios, es posible que una pareja resista una traición, pero es complejo y depende de muchos factores. Desde la decisión de las partes de perdonar y arrepentirse, el buscar la ayuda oportuna y correcta, así como el “tipo” de infidelidad, hasta cuánto haya afectado a la pareja, a las familias y a las relaciones eventualmente involucradas directa o indirectamente.