La cistitis es una de las infecciones urinarias más comunes y que afecta en mayor medida a las mujeres. Por su peligrosidad, es aconsejable acudir a un profesional de salud ante cualquier síntoma

Las infecciones urinarias están causadas por bacterias que penetran en las vías urinarias a través de la uretra y alcanzan la vejiga. La infección de la vejiga es llamada cistitis y, en ocasiones, puede empeorar y extenderse a otros órganos del cuerpo como el riñón. 

En promedio, una persona orina entre seis y siete veces a lo largo de todo el día. No obstante, si usted acude un número mayor de veces al baño, atento, puede ser síntoma de una cistitis y es recomendable que acuda a un profesional de la salud. 

¿Cuáles son las principales causas?

La cistitis puede originarse a través de las relaciones sexuales. La infección de la uretra recibe el nombre de uretritis y se forma mediante el paso de las bacterias del ano hacia la uretra a través del tubo gastrointestinal. También las enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, herpes...) pueden producir uretritis.

De acuerdo con Clínica Mayo, “las infecciones de las vías urinarias suelen ocurrir cuando las bacterias que se encuentran fuera del cuerpo ingresan en las vías urinarias a través de la uretra y comienzan a multiplicarse. La mayoría de los casos de cistitis se producen por un tipo de bacteria escherichia coli (E. coli)”.

En ocasiones, la infección puede empeorar y extenderse a otros órganos del cuerpo como el riñón, patología conocida como “pielonefritis”, y, en el caso de los hombres, la próstata, lo que provocaría una “prostatitis”.

¿Cuáles son sus síntomas?

Sumado al aumento en las ganas orinar, los pacientes sufren esta enfermedad pueden presentar dolor al ir al baño, sensación de ardor en la zona genital, sangre y en algunos casos fiebre.

Otros de los síntomas más frecuentes, pero que en muchos casos no se aprecian son: orina con un color poco turbio, entre rojo o rosado. Además, desprende un olor fuerte y desagradable; sensación constante de querer orinar, y hacerlo muchas veces en pequeñas cantidades. A menudo, las mujeres experimentan dolor en la pelvis

Debido a factores anatómicos, la cistitis puede afectar más a mujeres, dado que el largo de la uretra -el conducto por el cual se expulsa la orina del cuerpo- es más corto que en los hombres y está más cercana del tracto digestivo, por lo que se está más expuesto a contraer a microbios.

Tratamiento de la infección

El tratamiento habitual de esta enfermedad consiste en la administración de antibióticos durante un periodo de tiempo que varía en función de la intensidad de la infección y del tipo de bacterias que deben combatir. Para las infecciones simples basta con tomar antibióticos durante entre tres y siete días.

Cuando el paciente sufre infecciones repetidamente, puede ser conveniente tomar antibióticos no demasiado potentes, pero durante varios meses. Si la infección es grave puede llegarse al extremo de tener que ingresar al paciente en el hospital y así administrarle la medicación a través de una vía intravenosa para acelerar sus efectos.

¿Cómo prevenir?

Si la persona afectada presenta algún síntoma relacionado con la cistitis, es aconsejable acudir a un centro de salud para que un médico estudie la situación. Una atención temprana de la enfermedad puede prevenir su extensión a otros órganos y generar complicaciones mayores.

Clínica Mayo entrega algunas recomendaciones que pueden ayudar evitar una infección en la vejiga. Algunos de estos consejos son beber abundante agua, no aguantar las ganas de orinar, mantener una adecuada higiene de los genitales, limpiar correctamente después de evacuar heces y no usar productos que puedan generar humedad en la zona íntima.