Tess Holliday es una modelo de talla grande de 35 años que lucha por la diversidad de los cuerpos y difunde el body positive. Desde pequeña tuvo que lidiar con los problemas familiares y el bullying por su sobrepeso.

Ahora, la maniquí XXL reveló en una entrevista con Good Morning America que fue recientemente diagnosticada de anorexia nerviosa atípica,  pero que en realidad la lucha contra los trastornos alimentarios ha sido de por vida.

Siempre pensé que comía en exceso”, dijo Tess. "Pero entonces, la gente en mi vida decía: 'Oh, sí, comí más que Tess' y era casi como si lo usara como una insignia de honor".

Luego de revelar su diagnóstico, muchos la apoyaron, pero también recibió cuestionamientos, en especial porque no creen que sufra de anorexia al tener sobrepeso.

"He recibido muchos mensajes de personas anoréxicas que están lívidas y enojadas porque sienten que estoy mintiendo", dijo. “Soy de talla grande, pero abogo por la diversidad y los cuerpos más grandes, por lo que creo que para las personas que me escuchan decir que soy anoréxica fue realmente discordante, difícil y confuso", señaló.

La dietista de Tess, Anna Sweeney, dice que verte de una y otra forma no excluye el hecho de que puedas sufrir un trastornos alimentarios.

"No puedes mirar a alguien y saber si está sano o no. Simplemente no puedes ", dice Tess.

“Entiendo que la gente me mira y no encajo con lo que hemos visto presentado como, ya sabes, el diagnóstico de anorexia. Pero luego, para mí, eso me dice que hay un problema mayor que en realidad he estado diciendo durante años es que tenemos un parecido, una falta de diversidad y representación en el mundo”, agrega.

La lucha de Tess para convertirse en modelo

Tess no tuvo una infancia fácil. Según El Mundo tras separarse sus padres, ella, su hermano y su madre pasaron por 40 mudanzas.  A los 10 años, su madre fue disparada por su prometido y quedó paralítica, por lo que Tess y su hermano vivieron con sus abuelos en Misisipi. 

Allí comenzó el infierno del bullying.  En el colegio los niños la insultaban por su peso, por su piel pálida, por tener una madre con discapacidad y por vivir en una caravana detrás de la casa de sus abuelos. 

A los 17 años decidió dejar el instituto, aunque no los estudios, por que por su cuenta se presentó y aprobó el bachillerato. Por si no fuera poco, su padre también la insultaba por su peso, aunque contó con el apoyo de su mamá. 

Con sólo 15 años empezó a hacer castings para modelos talla grande mientras trabajaba como maquilladora. En 2010 se mudó a Los Ángeles, donde por fin comenzó a ganar cierta notoriedad. Finalmente su gran oportunidad llegaría en 2015, cuando la agencia de modelos Milk Model Management la fichó para la división de tallas grandes Curves.

Este fue el primer contrato de una modelo de su peso y altura en una gran compañía. Luego de eso rompió esquemas al aparecer en la portada de la edición británica de Cosmopolitan .