Tener buenos hábitos son la base para una buena salud, pudiendo aumentar o disminuir nuestras posibilidades de enfermar y, en un escenario protagonizado por el Covid-19, es muy importante poner foco en nuestro sistema inmune y tener nuestras defensas al máximo.

Entre los factores que pueden afectar nuestro sistema inmune encontramos el estrés, la calidad y cantidad de sueño y especialmente, lo que comemos. Por esto, es necesario conocer cuáles alimentos nos pueden estar jugando en contra y perjudicando nuestras defensas.

Azúcar

azúcar

El consumo de azúcar en nuestra dieta puede, a la larga, debilitar nuestro sistema inmune y los peores resultados se dan en personas que consumen más de seis cucharaditas de azúcar al día. Solo para orientarte, una bebida azucarada contiene una cucharada colmada de azúcar, lo que sería equivalente a 20 gramos. 

Según afirma el medio El Universo, una investigación publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, consumir alimentos que contengan 100 g de azúcar en el desayuno, provoca una reducción de las células inmunes para atacar a las bacterias durante las siguientes cinco horas.

Alcohol

alcohol

Cuando hay alcohol en nuestro cuerpo, el organismo puede tardar más tiempo en reconocer y responder ante una infección en desarrollo. Como afirma el medio mencionado, Tomar más de ocho bebidas alcohólicas a la semana o cuatro en un solo día ya es un exceso que reduce la respuesta inmunitaria durante las infecciones y aumenta el riesgo de sufrir neumonía, entre otros problemas respiratorios graves.

Sal

sal

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que actualmente existe un consumo de sal elevado, entre unos 5 gramos o más diarios, pudiendo ser perjudicial para nuestra presión arterial y aumentando el riesgo de desarrollar una cardiopatía, así como un accidente cerebrovascular. La OMS recomienda que el consumo de sal en adultos sea de menos de 5 gramos, algo menos de una cuchara de té.