Sonia Villapol, investigadora científica de Texas Medical Center de Houston y profesora en el  Center for Neuroregeneration en el Methodist Hospital Research Institute, señaló en una extensa entrevista a El País que a largo plazo los daños neurológicos provocados por la COVID-19 serán los más preocupantes.

Entre varias declaraciones, afirmó que en un estudio realizado con investigadoras de Suecia, Nueva York, México, Boston y Atlanta, se enumeran “más de cincuenta efectos de la covid persistente a largo plazo, meses después de recuperarte de la enfermedad en su fase aguda”.

Sonia Villapol

Según explica, la “gran mayoría” de estas secuelas del coronavirus a largo plazo son neurológicas. 

El más importante es la fatiga crónica, que afecta hasta al 60% de los que tardan en recuperarse de la covid, pero a nivel neurológico sabemos que hay dolor de cabeza, anosmia, trastornos de atención o pérdida de memoria, curiosamente”, dijo.

Según explica, la situación es preocupante, porque mucha gente que ha mejorado del coronavirus, comienza a presentar secuelas incluso meses después, lo que presentará un reto para la salud pública.

“(Hay) Casos de personas que pasaron la covid como un simple catarro y que meses después tienen dolor de cabeza, mareos, fatiga, dolor muscular”, explica.

“Mucha gente no lo asocia con la covid, y eso es un problema a nivel clínico, porque el médico tampoco. Por eso es importante crear unidades postcovid en los hospitales. Cuando pase todo esto nuestra preocupación será la covid persistente por meses o años”, dice.

Relación entre Alzheimer y COVID-19

Según la científica, estas secuelas neurológicas le causan curiosidad debido a los efectos que han presentado las personas con Alzheimer y demencia senil tras padecer coronavirus.

Alzheimer

“A la gente mayor con demencia o alzhéimer que sobrevivió a la covid, se le aceleró muchísimo la demencia o el alzhéimer. Y, de acuerdo con otras enfermedades virales, sabemos que esta inflamación crónica que produce la covid puede propiciar el desarrollo de alzhéimer, párkinson u otras enfermedades neurodegenerativas en el futuro”, dice.

“Es muy factible que el porcentaje de gente con alzhéimer aumente en los próximos años. Es una hipótesis con bastante fundamento porque ya pasó con otras enfermedades virales. En cualquier caso el agravamiento de las enfermedades neurodegenerativas preexistentes tras sufrir la covid es un hecho demostrado”, manifiesta.

Microbiota y COVID

La investigadora está estudiando la relación entre la microbiota y los efectos del coronavirus, señalando que el estudio de la flora intestinal puede ayudar a determinar la severidad de las secuelas de la enfermedad en una persona.

“La microbiota es nuestra flora intestinal. Son bacterias”, explica. “La covid tiene una fase muy inflamatoria que hace que cambie la microbiota y, dependiendo de las bacterias que sobreviven y las que no, podemos predecir, más o menos, cómo se desarrollará la enfermedad”, agrega.