Las razones de la pubertad adelantada, es decir, entre los 8 y 9 años, aún no están claras. Hay estudios que señalan un vínculo entre la alimentación que contiene ciertos elementos, como el cortisol, estrógenos o azúcar.

Pero hay otro factor que se repite entre las niñas con pubertad adelantada, y apunta a condiciones sociales y familiares. Asimismo, estas situaciones provocarían estrés, lo que podría causar la pubertad antes de lo común.

Así lo indicó un extenso artículo de The New York Times, que manifestó que investigaciones demuestran que las niñas que crecen sin sus padres biológicos tienen el doble de probabilidades de presentar una pubertad temprana.

Así también, la presencia de un padrastro, la depresión materna y crecer en un país más pobre también están vinculados. 

Padres abusivos y pubertad temprana

Bruce Ellis, profesor de Estudios de la Familia y Desarrollo Humano en la Universidad de Arizona, dio a conocer un estudio que mostró un patrón entre las niñas con pubertad adelantada y la presencia de padres abusivos, alcohólicos, drogadictos o depresivos. 

Niña llorando

Esto mismo se repetía en niñas cuyos padres se divorciaron entre los 3 y 8 años.

En otra investigación de Ellis hecha en 2011, se demostró que los niños pequeños que son más reactivos a situaciones estresantes, tienen una pubertad temprana si están en hogares “difíciles”. 

Por su parte, Tonya Chaffee, pediatra que supervisa el Centro de salud para adolescentes y adultos jóvenes en San Francisco, manifiesta la relación entre el desarrollo temprano del cuerpo y la exposición a hogares violentos.

Relación entre depresión y pubertad adelantada o precoz

Pero la relación también se da en el modo inverso, ya que las niñas que enfrentan cambios físicos antes, suelen también tener menor autoestima y problemas de depresión. Asimismo, comienzan a vivir procesos de adolescente antes, como relaciones sexuales o tomar alcohol.

Según Julia Graber, presidenta asociada de psicología de la Universidad de Florida, todas las niñas que presentan fuera de tiempo su pubertad, ya sea antes o después, tienden a tener depresión. Sin embargo, mientras las tardías suelen componerse tras la llegada de la pubertad, las precoces tienen problemas hasta los 30 años o más.

“Puede ser que las personas que maduran temprano no tengan tanto tiempo como otras niñas para realizar las tareas de desarrollo de la niñez. Se enfrentan a nuevos desafíos mientras que todos los demás todavía se enfrentan al desarrollo habitual de la infancia. Esto podría hacer que hagan transiciones menos exitosas hacia la adolescencia y más allá ", señala como hipótesis la experta.