Según la ciencia, sentir rabia podría aumentar los niveles de adrenalina y ansiedad, aumentando también la posibilidad de subir algunos kilos.

 

La rabia es una emoción que todos los seres humanos tienen la habilidad de sentir, pero no es tan sencilla como parece. Existen diferentes tipos de ira, y muchas veces, permanecer en este estado, podría ser perjudicial para el cuerpo: uno de sus efectos secundarios, según Genial.guru, es el aumento excesivo de peso.

Es por ello que vale la pena controlar estos estados de profundo enojo, ya que esta emoción va más allá de solo gritar y estar de mal humor. Cada tipo de ira tiene sus propios síntomas, que incluyen, por ejemplo, autoculparse, comportamientos arriesgados, llanto falso, entre otros. 

La ciencia recomienda controlar la ira

En el organismo humano, lo emocional y psicológico también están vinculados en los procesos biológicos, por lo que todo está conectado. Si alguien se enoja, liberará adrenalina, lo que prepara a la persona para luchar o huir, aumentando su energía y ansiedad.

¿Cómo se relaciona esto con la alimentación? Según el sitio web, cuando se siente enojo, no se siente hambre, pero se trata solamente de un efecto a corto plazo. Esto es una consecuencia del flujo sanguíneo de los órganos internos hacia los músculos.

La ciencia recomienda dejar la ira de lado

Luego de este estado, el cuerpo disminuye sus niveles de adrenalina, dejando una sensación en el cuerpo de reactivarse y recuperar la energía perdida durante el ataque de ira. Ante esto, comienza la etapa de ansiedad, deseando comer muchas cosas y basándose en una alimentación emocional. ¿Qué significa esto? que en ese momento se quiere comer lo que sea con tal de encontrar consuelo, sin tener en cuenta si es saludable o no.

La ciencia recomienda controlar el estrés

 

Los expertos en ciencia recomiendan no comer para lidiar con episodios de enojo y/o estrés, siguiendo una dieta normal y dejando de comer cuando se sienta satisfecho, para así evitar el aumento de peso.

Si puede agregar un pasatiempo activo como salir a caminar o ir al gimnasio, le servirá para desechar las emociones negativas y por ende controlará el cortisol, hormona responsable de convertir el azúcar en sangre en grasa e inhibir la digestión.