Muchos son los interrogantes sobre cómo cuidarse y mantener una buena higiene íntima, incertidumbre que aprovechan las industrias para vender una serie de productos para lavar esta zona.

Sin embargo, hay mucho desconocimiento sobre el tema, lo que lleva a tomar acciones que incluso pueden ser dañinas para las mujeres. 

Acá te mostramos qué es lo que debes y NO debes hacer para mantener una buena higiene íntima.

Lo que NO debes hacer

 

No usar jabones perfumados ni toallitas

Los médicos indican que no es conveniente usar jabones perfumados, ni perfumes, ni toallitas, ni básicamente ningún producto para limpiar la vulva. La razón es que la parte íntima es muy sensible a productos artificiales que pueden irritar la piel y hacerla vulnerable a infecciones.

Lo único permitido son los jabones especiales para el área, aunque incluso éstos pueden causar irritación, por lo que en ese caso también se deben dejar de ocupar.

No usar jabón común

Un jabón común puede ser muy agresivo para la zona íntima, alterando el ph de ésta. Por eso, una alternativa a ellos son los jabones especiales para limpiar la vulva, y mejor aún, usar sólo agua.

No darse duchas vaginales

Las duchas vaginales son lavados a través de la irrigación de agua u otros líquidos al interior de la vagina. Esta práctica, además de ser totalmente inútil, ya que no se requiere “lavar la vagina” porque ésta se autolimpia, puede ser muy dañina.

Estas duchas, desestabilizan el balance de las bacterias vaginales, que están allí para protegernos de infecciones, además de que alteran la acidez del tracto genital.

No lavar por dentro

La parte interna de nuestra zona íntima se autolimpia naturalmente, por lo que no es necesario limpiar más allá de la parte externa, es decir, los labios mayores por afuera. 

No depilarse

Algo que debes tener claro, es que lo estéticamente agradable para algunos no quiere decir que esto sea lo más higiénico. En el caso de la depilación, ésta es una opción que toman muchas mujeres, pero contempla varios riesgos.

Entre éstos, está el riesgo de infecciones por los pequeños cortes que se hacen, además de que los vellos púbicos están allí para protegernos. De todas formas, si aún decides hacerlo, recuerda darte un baño antes para que los folículos estén más abiertos y consultar a un doctor por si presentas picazón o irritación.

Usar un bidé

Una de las peores ideas que puedes llevar a cabo es usar un bidé con agua, e introducir tus partes íntimas allí para lavarlas. Esto porque, aunque no se vea, el bidé está lleno de agentes infecciosos, como los gérmenes de tu propio ano. De esta forma, introduciendo allí tu zona íntima solo ayudas a que éstos ingresen a tu vagina.

Lo que SÍ debes hacer

Lavar con agua

Lo ideal es lavar la vulva sólo en la parte exterior una vez al día, llevando agua con la mano a la zona y limpiando de adelante hacia atrás. Recuerda que es un lavado externo, no es necesario frotar por ninguna parte interior. También se pueden ocupar jabones especiales que no alteren el ph.

Usar ropa limpia y de algodón

Los expertos hablan de la importancia de usar ropa íntima que esté limpia. Asimismo, lo mejor es la lencería de algodón cómoda,  ya que es un producto natural sin muchos químicos artificiales, y permite que la piel “respire”, reduciendo las probabilidades de humedad e infecciones.

Autoexplorarse e ir al médico

Es importante que conozcas cómo luce y se siente tu cuerpo, y que revises cada cierto tiempo si ha habido algún cambio en la parte íntima. Asimismo, es recomendable que vayas a una revisión una vez por año.