La pandemia de coronavirus, que lleva más de un año y medio afectando nuestra vida, ha traído consigo otros males y una de ellos es la de la salud mental, expresándose en cuadros de estrés y ansiedad. Sin embargo, el estrés no viene de la mano con episodios negativos, pues eventos como una boda o la planificación de un evento importante, también pueden causarnos estrés.

Cuando nos vemos colapsados por estos episodios, es necesario restaurar el equilibrio, para eso, debemos prestar atención a los factores estresantes y trabajar en ellos porque cuando ese estrés se acumula, la carga no cede, el alivio no llega y puede derivar en el cuadro más complejo: el estrés crónico.

Especialistas de la Clínica Mayo, han advertido que "Cuando sentimos que los efectos del estrés nos pesan, es como cargar una mochila que se hace cada vez más pesada. Demasiado estrés puede hacer que nuestro viaje por la vida sea difícil".

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Cuatro A: apartar, alterar, aceptar o adaptar.

Para el manejo de estos episodios y con el fin de no desatar un estrés crónico, los expertos han desarrollado algo así como un "kit de herramientas" para enfrentar estas situaciones.

"Lo creas o no, simplemente puedes evitar mucho estrés. Planifica con anticipación, reorganiza tu entorno y aprovecha los beneficios de una carga más ligera", afirman desde la clínica.

Apartar

Toma el control de tu entorno. Por ejemplo, salir temprano para ir a trabajar o tomar la ruta más larga pero menos transitada, es algo que puedes manejar. Evitar a las personas que molestan. Aprende a decir que no,

Finalmente, deshacerse de la parte menos importante de la lista de pendientes. Etiquetar la lista de cosas por hacer con A, B y C, de acuerdo a su importancia. En días agitados, tachar las “C” de la lista.

Sin embargo, algunos problemas no se pueden evitar. Para esas situaciones, hay que intentar otra técnica.

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Alterar

 

Una de las cosas más útiles que puedes hacer durante los momentos de estrés es hacer un inventario y luego intentar mejorar tu situación. Los problemas pequeños a menudo crean problemas más grandes si no se resuelven.

Para esto, Pide respetuosamente a los demás que cambien su comportamiento y ponte dispuesto a hacer lo mismo. Comunica tus sentimientos abiertamente. Recuerda utilizar frases en primera persona, como "Me siento...". Y finalmente, Establece los límites de antemano.

Aceptar

A veces no tenemos más remedio que aceptar las cosas como son. En esas ocasiones: Habla con alguien. Tal vez no puedas cambiar una situación frustrante, pero eso no significa que tus sentimientos no sean legítimos. Perdona. Se necesita energía para estar enojado. Perdonar puede requerir práctica, pero al hacerlo dejarás de generar energía negativa. Aprende de los errores. Es valioso reconocer un "momento de aprendizaje".

Adaptarse

Pensar que no puedes lidiar con una situación es uno de los mayores factores estresantes. Por ese motivo, adaptarse puede ser de gran ayuda para lidiar con el estrés.

Redefine el éxito y deja de esforzarte por alcanzar la perfección, y así podrás sentir un poco menos de culpa y frustración. Practica detener los pensamientos, sobre todo los más oscuros. Replantéate el problema. Trata de ver la situación desde un nuevo punto de vista. Finalmente, Adopta un mantra. Crea un dicho como "puedo manejar esto" y repítelo mentalmente en situaciones difíciles.