La celulitis es una condición de la piel que se manifiesta en la mayoría de las mujeres. Algunas la llevan bien, es decir les da lo mismo, y a otras las acompleja. 

De hecho estudios señalan que un 90% de las mujeres tiene celulitis, y conocedores de las posturas humanas expresan que hay una postura habitual en la mujer que acelera la aparición de la piel de naranja.

Hablamos de cruzar las piernas ¡Tal cual!

Sentarse de piernas cruzadas corta el proceso de circulación sanguínea, una de las causas de la aparición de este "mal" para muchas.

"Puede reducir de forma drástica la circulación en las piernas, lo que como consecuencia desemboca en un aumento del riesgo de padecer celulitis. Cruzar las piernas puede alterar la función normal del sistema linfático -que drena el cuerpo- y el sistema circulatorio en la zona de las piernas, que es precisamente la que suele verse más afectada por este problema estético", asegura la Dra. Monteux, científica que conversó con The Sun sobre su teoría ¿Qué te parece?

Prevención de la celulitis

Pero no todo son malas noticias, y es que hay una forma de prevenir este tipo de celulitis. porque cruzar las piernas durante muchas horas genera un tipo concreto de celulitis que se puede prevenir fácilmente simplemente evitando cruzar las piernas por periodos prolongados. 

Así lo confirmó a Vogue la doctora Paula Rosso, de Centro Médico Lajo Plaza. "Hay un tipo de celulitis llamada celulitis semicircular que aparece en las oficinistas que cruzan las piernas y la pierna la comprimen contra el escritorio que está por encima. Esa compresión termina formando una celulitis en forma lineal, como si fuera una banda que justo ocupa la zona de presión del escritorio. Cambiando la postura se puede quitar o modificar", explica la experta, quien asegura además que cruzar las piernas favorece la aparición de várices

La postura ideal para evitar el problema es no cruzar las piernas, sentarse apoyada en el respaldo de la silla, y mantener las piernas robladas a la altura de las rodillas, de manera que estén un poco más arriba de las caderas. 

Si pasas muchas horas sentada, por ejemplo en la oficina, puedes complementar esto con ejercicios mientras estás sentada, como poner los pies de puntillas y luego apoyar el talón, o simplemente levantándote cada cierto tiempo para favorecer la circulación. 

Otro dato de las expertas es ingerir a diario alimentos ricos en Vitamina C y tomar mucha agua