Ekaterina Fedyaeva fue hospitalizada después de descubrir que sus dolencias eran producto de los quistes ováricos por los que debió ser intervenida quirúrgicamente, pero durante la cirugía las cosas se complicaron más de lo normal.

La joven de 28 años se había casado hace poco tiempo cuando ocurrió la tragedia, comenzó con fuertes dolores abdominales que la llevaron a realizar una serie de exámenes médicos. Los exámenes indicaron que tenía quistes ováricos que le provocaban fuertes dolores y por ello era necesario intervenir.

Ekaterina ingresó a la Unidad Central de Salud Clínica ubicada en Ulyanovsk al oeste de Rusia, la cirugía salió como era de esperarse, los quistes fueron extirpados y luego de ello tenían que inyectarle una solución salina.

Ekaterina Fedyaeva

Todo salió mal cuando el asistente médico, en lugar de inyectar la solución salina, inyectó una dosis de formaldehído, una sustancia química utilizada en combinación con metanol para preservar tejidos, contiene propiedades fungicidas, desinfectantes y germicidas.

“El 15 de marzo, después de una operación quirúrgica planificada, una paciente fue inyectada por error por uno de los trabajadores médicos de la institución, lo que provocó un fuerte deterioro en su salud y hospitalización en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Clínico Regional Ulyanovsk” informó el Departamento de Investigación criminal (TESS).

Ekaterina Fedyaeva

“Mamá, me estoy muriendo”

Desde el Centro para el Control de Enfermedades de EEUU explican que “La ingestión de apenas una onza (30 ml) de una solución con un 37% de formaldehído causa la muerte en un adulto”. Mientras que el Ministerio de Salud de Ulyanovsk aclaró “Dos minutos después del descubrimiento del error, se realizó un lavado para eliminar la sustancia del cuerpo y se proporcionó la atención médica necesaria”.

Pero el químico ya estaba en la sangre de Ekaterina, la joven vivió una agonía de 2 días en los que se comunicó con su madre “Mamá, me estoy muriendo”, comentó la madre a RT. Durante las tres semanas su corazón dejó de latir en muchas ocasiones, hasta que finalmente fue declarada muerta.