Una fotografía de una conversación por chat se ha vuelto viral en redes sociales por estos días, ya que allí quedaba en evidencia la razón por la que una mujer que postulaba a un trabajo, no fue elegida. 

En la conversación que se filtró quedaba clara la razón por la que el reclutador decidió no darle el puesto de trabajo a la mujer: no era “la más delgada”. 

Así, sin más, el reclutador de una empresa inmobiliaria de Inglaterra afirmó que no quería contratar a una postulante porque su peso no era de su agrado. 

La encargada de la compañía que recluta personal, Faye Angeletta, no podía creer que lo estaba leyendo y le tomó una captura que luego subió a LinkedIn y no tardó en hacerse viral. 

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Cómo se enteró

La mujer consultó por la entrevista que había realizado una de las chicas, sin esperar la terrible respuesta de su cliente. 

“Lo único que me molesta es que no es la más delgada de las chicas que fueron entrevistadas, fue bastante desagradable”, decía el mensaje escrito por el hombre.

Pero eso no fue todo, porque el hombre agregó además que “no es que yo sea alguien que discrimine por el tamaño de las personas, pero en nuestra compañía tenemos ciertos estándares. La presentación es importante para nosotros”. 

La mujer que se encargó de publicar la fotografía que ya da la vuelta al mundo, contó en su cuenta personal de la red para trabajadores que se sintió mal por lo que había dicho su cliente, por lo que decidió contarle a la postulante cuáles habían sido los comentarios por parte de su cliente para que se alejara de la compañía. 

Además, la mujer reveló que llamó al hombre exigiendole respuestas por su comentario y para informarle que ya no quería trabajar para su empresa. 

Del mismo modo, contó que llamó al hombre en mención para exigirle respuestas por su comentario y decirle que no quería seguir trabajando con su empresa. Lo que vino después era de esperarse, claro. 

“Cuando lo llame me bromeaba con el peso de la chica. Le dije que ya no sería mi cliente y me colgó el teléfono diciéndome algunas groserías”, finalizó la mujer, corroborando la buena decisión que había tomado al renunciar. 

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