El nombre de Evie Toombes, jinete profesional de Inglaterra, ha dado la vuelta al mundo durantes estos últimos días, porque demandó al médico que cabecera de su madre por “concepción errónea”. 

Y es que el profesional no indicó a la madre de Toombes que consumiera ácido fólico durante el embarazo, hecho que ha traído problemas en la vida de la hija de ésta.

La mujer de Londres sufre de espina bífida, mal que la tiene conectada a diferentes máquinas por, incluso, las 24 horas del día. 

Evie Toombes

En la demanda se culpa a Phillip Mitchell, médico en cuestión, por no entregar a la madre las recomendaciones que debía durante el proceso en el que su bebé se gestaba. 

El monto que debería pagar Phillip Mitchell por concepto de demanda aún no se conoce, pero se especula que se trataría de una cifra millonaria.

La mujer demandante dijo que si a Caroline, su madre, le hubiesen recetado los suplementos vitales para la formación correcta del feto, su madre los hubiese consumido y ella no sufriría de espina bífida. 

Evie Toombes y su madre

 "Fue una decisión muy valiosa -la que tomó- para formar una familia, porque ella misma había perdido a sus padres cuando era joven", dijo la madre de la joven a la jueza, según The Sun, luego de dar a conocer que durante el año 2001 ella acudió a Mitchell para la planificación de su primer embarazo.

Había estado planificando su embarazo

Además, en el alegato la jueza del caso agregó que "se habían estado absteniendo de tener relaciones sexuales hasta después de haber recibido asesoramiento en esta consulta".

Caroline, por su parte, dijo que el médico no le había tomado importancia a prevenir la espina bífida y que recomendó que se fuera a su casa y tuviese “mucho sexo”. 

"Me dijo que no era necesario... Me dijeron que si tenía una buena dieta anteriormente, no tendría que tomar ácido fólico", finalizó. 

A pesar de la movilidad reducida que sufre la joven por el no consumo de las vitaminas esenciales durante el embarazo, planea competir durante los próximos Juegos Olímpicos en equitación.

Sin embargo, a medida que pase el tiempo, deberá permanecer con más frecuencia en una silla de ruedas, y deberá controlarse de por vida por sus problemas intestinales y de vejiga.