En medio de una constante lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+, una ola de asesinatos acechan Brasil. Según la Asociación Nacional de Travestis y Transexuales de Brasil (Antra), 175 personas trans fueron asesinadas en el país el año pasado.

Frente a esto, Alexya Salvador alza su voz apoyar a quienes han sido víctimas de acoso por homofobia o quienes han pensado en quitarse la vida, intentando que las personas trans de su país se sientan aceptadas.

Como mujer transexual, reconoce la angustia en sus voces y se convierte en la primera pastora de Brasil y de toda Latinoamérica, tras una vida católica.

Alexya Salvador

Religión e identidad

"Ya no soy católica, ya no quiero servir a la fe cristiana porque es una fe que me oprime”, dijo en una entrevista con The Guardian. “Corté los lazos con la institución, con la iglesia, pero nunca con mi fe en Dios, en Jesús”. Desde aquí, Alexya, lucha por conciliar la religión y la identidad, especialmente en Brasil, donde reina el cristianismo.

Cuando Salvador buscaba su camino, descubrió la Metropolitan Community Church (MCC), una iglesia progresista con sede en Estados Unidos que se enorgullece de acoger a feligreses LGBTQ+.

Fue en el centro de São Paulo donde Salvador se asentó, un lugar donde muchos miembros de su congregación no tienen hogar y trabajan en la calle, lo que les hace vulnerables a los tipos de prejuicios y violencia.

“El pánico que vivía en mi cabeza hasta que descubrí el MCC era que iría al infierno, que era un error de Dios”, dijo Salvador en la entrevista. “Mientras estudiaba teología, aprendí que tengo defectos como todos los humanos, pero ser una mujer trans no es uno de ellos”.