Es importante para nuestro bienestar emocional y el cuidado de nuestra salud mental, disminuir los niveles de autoexigencia y autrocrítica.

Sin embargo, muchas veces entramos en modo "piloto automático" y nos sentimos cansadas, estresadas, con una baja sensación de logro, desmotivadas y preguntándonos si realmente servimos para lo que hacemos. ¿Por qué? La psicóloga clínica Isidora Serrano, Especialista en Intervención Estratégica Breve, explica que en la mayoría de los casos, esto les ocurre a mujeres con niveles de autoexigencia y perfeccionismo altísimos, que tienden a construir una baja autoestima a nivel profesional.

Sumado a los estereotipos de género, que también repercuten en la forma en cómo nos desenvolvemos en lo profesional. Debido a que a lo largo de la vida, las mujeres nos encontramos con barreras, que hacen que nos esforcemos el doble y que debamos estar demostrando que somos buenas en lo que hacemos.

En consecuencia, adoptamos una forma muy particular de relacionarnos con nosotras, nos exigimos demasiado y somos extremadamente autocríticas. Producto de esto, tenemos una constante sensación de no ser suficientemente buenas profesionales, y a modo de compensación, tendemos a sobrecargarnos, lo que terminamos más estresadas y bajamos nuestra productividad.  Entonces  nuevamente nos sentimos al "debe" y caemos en un círculo vicioso del cual es muy difícil de salir.

trabajo

4 efectivos consejos para que esto no te ocurra:

1- Conecta con un propósito en tu trabajo: Cuando conectamos con lo que podemos hacer por los otros, sentimos mayor bienestar, entonces busca el “para qué haces lo que haces”. “Algo que puede ayudar mucho, es saber  que cuando avanzamos profesionalmente, inspiramos y somos referentes para otras mujeres, de esta manera podemos avanzar a espacios más equitativos y con igualdad de género”. Expresa Isidora Serrano.

2- Revisa tu historia: Muchas veces cuando hemos tenido padres muy exigentes, crecemos con la sensación de que para ser validadas y aceptadas debemos ser perfectas. La psicóloga Especialista en Intervención Estratégica Breve, menciona que este punto es fundamental y que se da con mucha frecuencia entre las mujeres que tienen problemas de autoestima laboral. “Ante ciertas situaciones aparece nuestra niña interna (que representa esa parte de nosotras que conserva de forma intacta las vivencias felices y dolorosas, desde la perspectiva de un niño, y que emerge de forma inconsciente en nuestro día a día) que se siente insegura, ansiosa y exigida. Acógela  y háblale desde la adulta que eres hoy”.

3- Respira y ten pequeños minutos de consciencia plena en el día: Hay una herramienta potente, muy accesible y gratuita para bajar el estrés del sistema nervioso que es la respiración consciente. “Intenta sumar a tu rutina diaria algunos minutos de respiraciones más lentas y profundas sentada derecha en un silla, con los pies en el piso y verás una gran diferencia”, recomienda Isidora Serrano, y agrega: “proponte hacer una actividad al día tomando consciencia de lo que haces, por ejemplo en el desayuno huele y saborea tu té o café y los alimentos”.  Esto te ayudará a disminuir tus niveles de estrés debido a que la práctica de la atención plena modifica zonas de tu cerebro, que estimulan respuestas más reflexivas, inhibiendo el sistema de huida o estrés.

4- Pregúntate cómo quieres vivir el día: Realizar esta pregunta y recordar su respuesta te va a ayudar a dirigir tu día y a vivirlo de forma más consciente. Muchas veces nos enfocamos en nuestros objetivos y metas, en el qué, y es muy fácil perdernos de ello. Olvidamos que lo que realmente nos conecta con el bienestar es cómo nos sentimos respecto a lo que hacemos. Por ejemplo, lo que te hace feliz o infeliz no es ir a trabajar, sino cómo te sientes allí. La diferencia de tu día a día será en función de eso.

¿Por qué es tan importante validarse laboralmente y poner límites?

Pasamos 8 horas al día en nuestro trabajo, eso hace que este sea parte importante de nuestra vida y de nuestro día a día. “El validarnos a nivel profesional nos conecta con mayor seguridad, sensación de logro y felicidad, lo que es fundamental para nuestra valoración y autoestima. Cuando estableces límites le das valor a tu trabajo y construyes la vida que deseas para ti”. Concluye Isidora Serrano.

Existe el mito de que para ser evaluadas como buenas profesionales y comprometidas, no debemos establecer límites, nada más falso. Cuando no establecemos límites restamos valor a nuestro trabajo, no lo visibilizamos, nos sobrecargamos y baja nuestra productividad.