En una sociedad dominada por hombres, en la provincia entre montañas de Hunan, China, nació un lenguaje que sólo las mujeres conocían, el nü shu. Este se transmitió por herencia femenina durante generaciones, es decir de madre a hija. 

Aún se desconoce la fecha exacta de cuando surgió, pero se cree que fue en la dinastía Song, entre 960 y 1279, adquiriendo gran apogeo en el siglo XIX. 

Este peculiar idioma sobrevivió por miles de años, y aunque luego casi desapareció, en los últimos años se ha tratado de resurgir debido a su importancia cultural.

escrito con nu shu

El Nü shu es una mezcla entre dialectos de las zonas rurales de Jiangyong, y puede ser cantado o bien escrito. En este caso, se lee de izquierda a derecha, con caracteres distintos al chino tradicional, más alargados y ondeados.

Este lenguaje fue un método de alivio para las duras condiciones sociales de las mujeres de la época. Con él, mantenían comunicación con mujeres de otras localidades, y podían aliviar sus penas entre ellas, en una cultura en la que estaba condenado cualquier atisbo de expresión de resentimiento y dolor femenino.

“Hermanas de juramento”

El nü shu sirvió como forma de expresión  y unión entre las mujeres, que públicamente eran silenciadas. Por ejemplo, las ancianas componían canciones sobre las miserias de su vida, o incluso los cánticos hablaban sobre las injusticias que vivían.

Aquí hay un cántico recogido del documental "Nu-shu: A Hidden Language of Women in China", de 1999.

"En viejos días, el destino fue descortés con las mujeres.

Atadas al pie, esclavizadas al matrimonio.

Negadas las escuela y la sociedad.

Solas con nuestra propia escritura, nü shu.

Podíamos compartir nuestras historias secretas".

Pero también compartían bellos mensajes sobre felicidad y amistad que plasmaron en gorros y cinturones, los que intercambiaban entre amigas.

Asimismo, luego de casarse, las mujeres eran separadas de sus familias y conocidos, e iban a vivir con su esposo. Allí, muchas solían vivir una vida triste y de soledad, por lo que se escribían con sus “hermanas de juramento” para tener alivio.

abanico de nu shu

Estas correspondían a un grupo de tres o cuatro jóvenes sin vínculo familiar, quienes se unían por una amistad para siempre y se comprometían a enviarse cartas y cantar entre ellas.

Una de las tradiciones, es dar a la mujer recién casada un “Libro del tercer día” hecho de tela al tercer día de su boda. Allí, su madre y sus amigas íntimas manifiestan sus buenos deseos en las primeras páginas, y en las siguientes expresan su tristeza.

El nü shu ahora

El nü shu permaneció desconocido durante mucho tiempo, descubriéndose más de él recién en la década de 1980, cuando sólo unas pocas mujeres lo seguían aún hablando. Sin embargo, desde esos años los estudiosos comenzaron a averiguar más sobre el tema.

Entre algunas aportaciones destacan la de Cathy Silber, quien tradujo varias obras de una de las mujeres que lo hablaba, Yi Nianhua, indica BBC Mundo

Asimismo, en el año 2003 el investigador Zhou Shuoyi realizó el primer diccionario en nü shu, un año antes de que falleciera la última mujer en hablarlo fluidamente Yang Huanyi.

Asimismo, el 2006 fue declarado Patrimonio Nacional Cultural Intangible de China, y en 2007 se construyó un museo en el pueblo de Puwei, dedicado a preservar el lenguaje.

museo de nu shu