Eefje Spreuters es una mujer transexual de Holanda, que sueña con convertirse en monja desde niña. Sin embargo, pese a que lo ha solicitado varias veces, la Iglesia Católica le sigue negando su petición.

La holandesa de 46 años comenzó hace más de un año su transición, tras años de sufrir disforia de género. 

Su sueño es formar parte del conjunto eclesiástico, ya que su familia le inculcó el sentimiento de la fe, indica Clarín. Además, ha consultado a monjas sobre unirse a ellas, quienes no saben si podría hacerlo, aunque se han mostrado entusiasmadas.

“Pregunté a las monjas de la Orden de las Clarisas. La semana pasada tuve contacto con las monjas de Brecht, las Trapenses. No me pudieron contestar porque no sabían si podía ingresar como mujer trans a una orden monástica. Las monjas respondieron con interés y entusiasmo. Si es necesario, iré a buscar al Papa en el Vaticano. Mi vocación es más fuerte que nunca ”, dice Spreuters en Radio 2.

Según afirmó Eefje Spreuters a Radio 2 de Holanda, si se uniera como monja a la Iglesia no quebraría ninguna regla. Esto porque cuando se establecieron las normas de la Iglesia Católica, el debate sobre la transexualidad no existía, por lo que nunca se ha prohibido.

De hecho, planea realizar todos los esfuerzos posibles por que la acepten, lo que incluye presentarse en el Vaticano y exigir hablar con el Papa Francisco: “Iré hasta el Vaticano y hablaré con el Papa si es necesario”, sentenció.

Tendría que ser sacerdote

Pese a que la mujer ha dicho que la Iglesia no ha prohibido explícitamente tener una mujer trans como monja, ésta sí ha mostrado su opinión contraria a la diversidad de género.

Hace dos años, en un documento publicado por la Congregación para la Educación Católica, el Vaticano señaló que los debates sobre la identidad pueden "desestabilizar la institución familiar".

"Los esfuerzos para ir más allá de la diferencia sexual constitutiva hombre-mujer, como las ideas de 'intersexual' o 'transgénero', conducen a una masculinidad o feminidad que es ambigua", señala el documento.

Al respecto, Rik Torkf, abogado experto en temas eclesiásticos, comentó a Radio 2 que la Iglesia mantiene el pensamiento de que el sexo es inmutable. Esto quiere decir que Eefje solo podría unirse a la Iglesia según su sexo asignado al nacer (masculino), por lo que sólo podría aspirar a ser sacerdote