Un hecho histórico tuvo lugar en el municipio de Santa Rosa, La Pampa, cuando una mujer se incorporó a la planta municipal para tomar la vacante de trabajo dejada por su agresor. Es el primer caso de una medida así en Argentina.

La víctima es Valeria Juárez, de 34 años, madre de tres hijos. La mujer fue agredida por su expareja Héctor Fabián Mendoza, de 41 años, quien fue condenado por la justicia y que terminó siendo exonerado de su empleo, señala la agencia Télam

 "Aún me cuesta creer lo que estoy viviendo. Tener trabajo y que él esté preso es un contexto inimaginable para mí, después del calvario que me hizo vivir y del que pensé que nunca iba a salir", describió Valeria.

Valeria Juárez

La decisión se enmarca en la Ordenanza 6305, sancionada el 27 de enero de este año por el Concejo Deliberante de Santa Rosa, y está enfocada en dar estabilidad económica para la mujer. 

Esto, considerando que la violencia de género merma la capacidad de trabajar y conseguir empleo de la mujer, algo de lo que no se suele hablar. 

Es decir, aunque haya condena contra el agresor, usualmente no hay medidas reparatorias hacia la mujer para que ésta continúe con su vida luego de lo vivido, lo que usualmente forma un ciclo que la hace dependiente y vuelve a recaer en casos similares.

Dejé de hacer trabajos que yo hacía. Cuando ocurrió el último hecho yo estaba bien económicamente, me había plantado, hacía un año que no tenía noticias de él, y de golpe cayó de la nada con un cuchillo. Y ahí volví muchos pasos para atrás. Dejé de ir a trabajar, dejé de hacer mi vida”, señaló Valeria a maracódigital.net.

Víctima de violencia de pareja 

La mujer señala que la primera situación de violencia la vivió con el padre de sus hijos mayores. “Todo el tiempo me hacía sentir la peor, me acusaba de prostituirme con todos los hombres que conocía”, contó.

Por eso decidió terminar su relación, y encontrar la solución en buscar otro tipo de hombre que no la hiciera sufrir. Fue así como conoció a Héctor, quien en un principio parecía el hombre correcto para ella, de un momento para otro comenzó a adoptar cambios bruscos de comportamiento.

"Un día, me llevó en el auto a un supermercado. Yo iba con mis dos hijos atrás y estaba embarazada de cinco meses. Me bajé hacer unas compras y tardé más de una hora. Cuando salí lo vi furioso, no paraba de gritarme y golpeaba el auto con los puños. Me aterró y cuando subí, arrancó a toda velocidad y yo le decía que parara pero no lo hizo, ese día me di cuenta que era otra persona", confesó.

Violencia de género

Hace 7 años que vengo recibiendo amenazas y agresiones de esta persona que ha tenido condena. El hecho fue el que lo llevó a la condena efectiva de 2 años ocurrió en mi domicilio. Ingresó e intentó atentar contra mi vida poniendo un cuchillo en mi cuello. Por esto fue exonerado por el municipio”, indicó a El Diario La Pampa.

Aunque la mujer denunció varias veces y se le impusieron restricciones domiciliarias e incluso una tobillera electrónica al agresor, el hombre simplemente no quería dejar tranquila a Valeria

"Sinceramente es indescriptible lo que una vive. Te sentís nada, con la autoestima por el piso, por eso es importante este tipo de ordenanzas, que da herramientas para seguir, que otorgan derechos, que nos empoderan, porque ellos siempre se manejan con total impunidad y gran parte de la policía o jueces no nos visibilizan, hasta que terminamos muertas", dijo Valeria a Télam.

Foto: Radio Kermes, Télam, Freepik