Psicóloga analiza las consecuencias de vivir en una sociedad machista

  • Poder Femenino
Publicidad

El machismo y “micromachismos” son comportamientos que muchas veces son naturalizados, por esta razón, para lograr visibilizarlos, es necesario adquirir un enfoque de género crítico que permita cuestionarlos y erradicarlos.

El machismo es un síntoma psicológico y relacional del patriarcado, entendiendo el patriarcado como un sistema ideológico que estructura las sociedades desde hace siglos. Basado en la jerarquía, la competencia, la división  social y sexual del trabajo, el abuso del fuerte sobre el débil. En este contexto el machismo es el síntoma que naturaliza prácticas sociales cotidianas que encarnan dichos abusos de poder y sexismo de privilegios.

Por esta razón, la educación a la infancia es crucial, respecto a los derechos, la equidad y la dignidad de las mujeres. Javiera Donoso, especialista en reparación emocional y temáticas de autocuidado y autoestima, explica la importancia de identificar estas conductas y saber cómo opera este mecanismo en la vida cotidiana, para no seguir repitiéndolas en las futuras generaciones, ya que repercuten en los derechos fundamentales que tanto necesitamos cuidar.

El primer paso: La importancia de erradicar los “micromachismos” desde la infancia

El machismo como síntoma, es parte de la trama simbólica bajo la cual ocurren la mayoría de nuestras interacciones, aunque no estemos aún tan conscientes de esto, existen conductas más sutiles, que pasamos por alto y en las que todos, de una u otra manera, caemos sin notarlo. Estas tienen que ver con los “micromachismos”.

10 ejemplos más comunes de micromachismos en la crianza:

  1. Servir más comida a los hombres, porque “comen más que las mujeres”
  2. Invitar a nuestras hijas a sentarse con las piernas cruzadas como “señoritas”
  3. Celebrar que las niñas ayuden en casa o con sus hermanitos menores.
  4. Darles a las niñas más tareas domésticas que a los niños.
  5. Elegir juguetes y ropa de acuerdo al género.
  6. Usar denominaciones diferentes para la misma conducta, de acuerdo al sexo: por ejemplo el niño tiene “personalidad” la niña es “mañosa” la niña es “sensible” el niño “mamón”.
  7. Descalificar al niño al que no le gustan los juegos de pelota o peleas.
  8. Reprimir la expresión emocional en los niños: “los niños son fuertes y valientes, no lloran”
  9. Reforzar habilidades de acuerdo con el sexo, ballet para las niñas, karate para los niños.
  10. Explicar cualquier conducta aludiendo al sexo: “las niñas son más tranquilas” “los niños son más inquietos.

Estos comportamientos son normalizados socialmente y al estar tan arraigados en nuestra cultura se pasan por alto, ya que no exhiben una violencia explícita o evidente. Es el machismo naturalizado a través de gestos sutiles y a veces pequeños que han contribuido a través de los años a perpetuar roles de género. “Muchos padres sin darse cuenta son los que también ayudan a conservar el machismo en nuestra sociedad, a través de lo que le enseñan o no enseñan a sus hijos en la infancia”, explica la especialista.

Los efectos del machismo

Javiera Donoso puntualiza 10 ejemplos cotidianos de violencia machista que se vive en distintos ámbitos de nuestra sociedad y que las mujeres sufren a diario:

  1. Que un hombre gane más que una mujer en los mismos puestos de trabajo.
  2. Que en los cargos directivos de empresas y en la alta política haya menos participación de mujeres.
  3. El acoso sexual del que las mujeres son víctimas transversalmente dentro de la sociedad (en el contexto laboral, doméstico, académico, en la calle, etc.)
  4. Considerar al pensamiento racional como elemento más válido que los afectos.
  5. Castigar “moralmente” a la mujer que decide no tener hijos.
  6. Que el hombre tenga mayor libertad sexual.
  7.  Que la carga de las labores domésticas y de crianza recaiga principalmente sobre la mujer.
  8. Que la responsabilidad en el control de la natalidad sea de la mujer.
  9. La patologización y culpabilización a las víctimas de abuso sexual.
  10. Todas las prácticas heteronormadas que discriminan otras formas de expresión sexual.

Con respecto al primer ejemplo, según un informe OCDE, Chile ocupa el quinto lugar en el mundo entre las naciones con mayor diferencia de sueldos entre géneros en todo el mundo. Respecto a esta preocupante desigualdad, la psicóloga Javiera Donoso indica que hay una clara relación entre machismo y brecha salarial. “Evidentemente que las mujeres no tengan las mismas oportunidades que los hombres, repercute directamente en su calidad de vida, ya que muchas veces deben llevar prácticamente solas la carga doméstica, al mismo tiempo que trabajan ganando menos y en condiciones desfavorables”.

Asimismo invita a reflexionar y preguntarse: “¿Cuántas mujeres que sufren violencia doméstica no pueden separarse de su agresor porque dependen económicamente de éste? ¿Cuántas mujeres son discriminadas en el trabajo por ser madres?  ¿Cuántas trabajadoras son explotadas por sus jefaturas sólo por su género? ¿Cuántos puestos de poder son ocupados por mujeres?"

El machismo mata

Según el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género al 11 de noviembre de 2020, en Chile se registran 34 femicidios consumados y 123 femicidios frustrados. Javiera Donoso afirma que el ejemplo más claro y controversial del machismo es la violencia de género y explica esta vinculación. “La violencia surge como una medida “correctiva” cuando existen conflictos o desacuerdos, en los cuales la mujer piensa o actúa distinto. En este tipo de relaciones se da una dinámica en la cual una de las partes "domina" a la otra, haciendo abuso de su condición de poder, ya sea en los ámbitos económicos, físicos o incluso emocionales y psicológicos. En esta desigualdad de condiciones el "fuerte" somete al "débil" a su voluntad”.

Es crucial reflexionar sobre estos comportamientos y hacer un cambio cultural para no continuar transmitiéndolos a las nuevas generaciones, puesto que como hemos podido ver, tienen consecuencias gravísimas en muchos ámbitos de la vida de las mujeres y de las sociedades que aspiran a la igualdad y protección de derechos.

Publicidad