Hace dos semanas, la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general legislar la denominada “Ley Adriana”, que busca dar fin a la violencia gineco-obstétrica.

En esta línea, se expresó una de cada cuatro mujeres atendidas en el sector público recibió violencia física al interior de los hospitales. El 56,4%, señala haber sido criticada o reprimida por expresar dolor y emociones al momento del parto.

¿Qué se considera como violencia obstétrica?

Según el texto de la iniciativa, "Es todo maltrato o agresión psicológica, física o sexual, omisión o negación injustificada que suceda durante la atención de una gestación, parto, posparto, aborto, de atención de salud sexual y reproductiva de la mujer y personas gestantes".

Por su parte, la OMS "Estas prácticas no solo violan los derechos a una atención respetuosa, sino que también amenaza a la vida, la salud, la integridad física y la no discriminación".

Ley Adriana

En nombre de Adriana

El proyecto surgió de la lamentable experiencia de Adriana Palacios. Una mujer que en 2017, sufrió de violencia obstétrica y negligencias en la localidad de Alto Hospicio, provocando que su hija Trinidad naciera sin vida.

A cuatro años del día en que cambió su vida, su caso y nombre alza un proyecto de ley que busca que su historia no vuelva a repetirse.

¿Qué busca la Ley Adriana?

El texto legal tiene por objeto regular, garantizar y promover los derechos de la mujer, del recién nacido y de la pareja. Esto, aplicado a los ámbitos de la gestación, preparto, parto, postparto y aborto en las causales establecidas por la ley. Asimismo, también apunta a su salud ginecológica y sexual.