La atleta de 24 años, Kristina Timanovskaya, debía participar este lunes en los 200 metros femeninos en los Juegos Olímpicos de Tokio pero dijo que representantes de la selección nacional de Belarús intentaron enviarla a la fuerza de regreso a su país de origen por criticar a las autoridades deportivas nacionales por ingresarla en el relevo de 4x400 metros sin su consentimiento.

El domingo por la noche, la atleta fue trasladada al aeropuerto Haneda de Tokio  pero se negó a abordar el vuelo hasta Minsk, diciendo que la estaban obligando a regresar contra su voluntad a su país natal, donde temía ser arrestada.

Es por esto que acudió a la embajada polaca en Tokio y donde le concedieron un visado humanitario. "Temo que me puedan encarcelar en Bielorrusia", dijo Timanovskaya ayer en una entrevista con el sitio de noticias deportivas bielorruso Tribuna.

Anatol Kotau, de la Fundación Solidaridad Deportiva de Bielorrusia, que representa a los atletas reprimidos por las autoridades bielorrusas, afirmó que Kristina está"asegurada por la policía en un refugio especial".

 Kristina Timanovskaya

Deportes y política en Bielorrusia

Son varios los atletas bielorrusos que se han enfrentado a represalias, siendo detenidos y excluidos de las selecciones nacionales por criticar al gobierno tras las protestas masivas del año pasado contra el presidente Alexander Lukashenko, quien lleva 27 años en el poder.

El Comité Olímpico Internacional ha lanzado una investigación formal sobre las acusaciones contra la delegación bielorrusa de haber intentado forzar el regreso de la atleta a su país.