Muchas mujeres nos vemos en la obligación de encargarnos de todo en nuestros hogares, la idea de que sin ti las cosas no suceden es algo a lo que debes poner un límite ahora.

Si bien, es muy común que en el día a día nos abrumemos de tareas referentes al hogar, ya sean los quehaceres, el presupuesto, los reclamos por las cuentas, la lista de compras, devoluciones, etc. Pero muchas veces el síndrome del salvador es el que nos obliga a sobrecargarnos de trabajo.

Si bien hay una gran cantidad de mujeres que pueden decir con hechos verídicos que si no se hacen cargo de ciertas cosas nadie las va a hacer por ella. Lamentablemente, parte de la culpa de ello recae en nuestros hombros pues, no permitimos delegar esa tarea a otros miembros de la familia.

Estrés

Los roles de género afectan

Los roles de género también contribuyen al querer cargar la mochila en soledad, por su parte los hombres se acomodan a descansar en que tu harás ese trabajo. En parte porque cuando ellos lo hacen ‘lo hacen mal’ o porque simplemente nunca se les permitió llevar a cabo ciertas tareas, por ello delegar es importante y confiar en que el mundo no se va a acabar si no estás encima de todo.

Este rasgo predomina cuando hay hijos de por medio, bien conocemos a muchas madres que apenas se atreven a dejar que carguen a sus bebés y se refuerza la idea de que solo ellas como madres pueden cuidar a sus hijos como se debe.

Por otro lado, las mujeres independientes y autosuficientes tienden a hacerse cargo de los problemas de familiares cercanos o amigos, además de nuestros propios problemas con los que no pedimos ayuda.

Finalmente, debes aprender a delegar y decir que no, si ves que no se hacen las cosas bien, puedes tomarte el tiempo de explicarlo paso a paso, o entender que nadie hace todo perfecto en el primer intento y el ensayo y error es parte de nuestra naturaleza ¡Relájate! Lo necesitas.