El gobierno talibán dio un ultimátum a las mujeres que aparecen en televisión: "o se tapan la cara o serán despedidas". Por su parte, Estados Unidos exigió al régimen respetar los derechos humanos de las mujeres.

Desde su regreso al poder el año pasado, los talibanes han impuesto una serie de restricciones a la sociedad civil, muchas de ellas destinadas a limitar los derechos de las mujeres.

A principios de este mes, el jefe supremo de los talibanes emitió una orden según la cual las mujeres debían cubrirse completamente en público, incluido el rostro, idealmente con el burka tradicional.  En ese sentido, el temido ministerio afgano de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio había ordenado a las presentadoras de televisión que lo hicieran antes del sábado.

Presentadoras de Tv en Afganistán

 

Pero las mujeres periodistas decidieron no acatar esa orden el sábado, y salieron al aire, en directo, sin disimular sus rostros. Sin embargo, el domingo, las mujeres llevaban el velo integral, dejando ver sólo sus ojos y su frente a la hora de presentar las noticias en los canales TOLOnews, Ariana Television, Shamshad TV y 1TV.

"Hemos resistido y estamos en contra del uso" del velo integral, dijo a la AFP, Sonia Niazi, presentadora de TOLOnews.

"Pero TOLOnews ha tenido presiones, (los talibanes) dijeron que cualquier presentadora que apareciera en la pantalla sin cubrirse el rostro debería de asignársele otro trabajo", afirmó.

Restricciones a las libertades

En los últimos meses, el gobierno talibán ha reanudado la represión de la oposición y la erosión de las libertades, especialmente de las mujeres en la educación, el trabajo y la vida cotidiana.

Comenzaron exigiendo a las mujeres que llevaran al menos un hiyab, un pañuelo que cubre la cabeza pero deja la cara visible. Luego, a principios de mayo, impusieron el uso del velo integral en público, preferentemente el burka, que ya era obligatorio en su primer gobierno.

 

Presentadoras de Tv en Afganistán

En las dos décadas transcurridas tras el derrocamiento de los talibanes en 2001, muchas mujeres del campo conservador siguieron llevando el burka. Pero la mayoría de las afganas, incluidas las presentadoras de televisión, optaron por el pañuelo.

Ante esto, el Gobierno de Estados Unidos se contactó con el régimen para trasladarle su preocupación. El representante especial de EE.UU. para Afganistán, Thomas West, y la enviada para asuntos de mujeres, Rina Amiri, hablaron con el ministro de Exteriores talibán, Amir Jan Muttaqi, para expresarle sus preocupaciones.

De tal manera, le han hecho ver que cualquier mínima normalización de las relaciones estará vinculada al respeto por las mujeres. "Las niñas deben volver a clase, las mujeres tener libertad de movimiento y de trabajo", explicó West.