A sólo meses de la prueba los estudiantes buscan la forma de lograr un mayor puntaje de manera eficiente. Desde Puntaje Nacional aseguran que existen estudios a nivel mundial que sostienen para dar una correcta prueba o examen es fundamental que los alumnos logren entender la pregunta en profundidad, de lo contario, las posibilidades de fracasar en la respuesta es aún mayor.  

Puntajenacional, a modo de apoyar a los estudiantes de manera integral, lanzó de manera completamente gratuita, un plan de mejora lectora de 8 semanas o 40 lecturas, el cual busca fortalecer la comprensión lectora, ayudando a los estudiantes a diversificar sus experiencias de lectura y hacerlos más conscientes de las operaciones que pueden realizar con los textos. 

¿De qué se trata?

Los estudiantes recibirán un plan de lectura compuesto de textos de diferentes disciplinas, acompañados de preguntas de comprensión lectora. Durante ocho semanas, éstos aumentarán en extensión y complejidad, mientras que las preguntas incluirán distintas estrategias lectoras. El objetivo es exponer a los estudiantes a distintos dominios de lectura e invitarlos a realizar distintas operaciones con el texto. Esta combinación potencia la comprensión lectora y prepara a los estudiantes tanto para la PTU como para la comprensión lectora en general. 

“Nuestra comprensión mejora cada vez que leemos textos sobre un tema (así nos armamos de información contextual y disciplinar que nos ayuda a entender mejor el próximo texto que leamos sobre esos temas o disciplinas). Además, si leemos reflexivamente (por ejemplo, nos obligamos a decir el tema de cada párrafo que leemos o nos detenemos en cada sección y tratamos hacer un resumen), nuestra comprensión de la lectura va a mejorar” comenta Federico Escobar, director académico de Puntaje Nacional. 

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Para los alumnos que ya tienen una buena comprensión lectora desde Puntajenacional.cl aseguran que, para responder la prueba más eficiente, uno de los consejos para contestar más rápido es “no quedarse mucho tiempo en una pregunta, seguir avanzando con el resto y marcar las que se responderán después”. “No hay que sentirse frustrados al no entender por primera vez la pregunta, ya que se puede volver a leerla con calma las veces que sea necesario”, asegura Escobar.

Cabe destacar que las pruebas tienen estructuras definidas, el contenido se organiza siempre de la misma forma, existiendo una cantidad de preguntas aproximada por cada eje temático y el porcentaje en el que se abordará cada uno, se puede calcular. Esto ayuda a tener una visión general de la prueba y da una idea de cómo comenzar a responder.  

Por ejemplo, en Matemática, Ciencias e Historia se entregan los nombres de los ejes temáticos, inmediatamente con esta información sabrán qué contenido quieren comenzar a responder y en cuál se sienten más preparados.  

En Comprensión Lectora, dentro de cada texto hay preguntas que se enfocan en comprensión y vocabulario, las dos grandes dimensiones de esta prueba; pero si su fuerte está en vocabulario sabrán que tendrán 13 preguntas para responder.  

Una buena táctica además es “diferenciar las que pueden responder, y son más largas de resolver, de las que no saben, para finalmente,  darles más tiempo a las que confiamos responderemos bien o con mayor seguridad”.