Hace un tiempo se hizo conocido el caso de una pareja de youtubers que "durmió" a su perro luego de que éste mordiera en la cara a su hijo pequeño. El hecho causó polémica, y la pareja desactivó los comentarios.

Solo unos días después Nikki Phillippi y su esposo Dan Phillippi, volvieron a dar que hablar. Esta vez, por cancelar la adopción de un bebé tras enterarse de que no podrían exponer su rostro en redes sociales.

Y es que tras darse a conocer la eutanasia de su perro Bowser, muchos youtubers aprovecharon el momento y comenzaron a hacer videos “analizando” a la pareja, encontrándoles errores en lo que hablaban, hacían, etc. 

En eso, se expuso un video de la pareja publicado en mayo de 2018, en el que daban a conocer que no adoptarían al bebé porque Tailandia (de dónde era el pequeño) tenía “leyes únicas”.

Estas leyes indicaban que "no puedes hablar sobre él o compartir imágenes, fotos, videos; nada sobre él en línea durante un año". Nikki señalaba en el video: “Después de esa noticia nos miramos como “¿¡Qué!? Y estábamos pensando en cómo lo haríamos. Como “hashtag bebé con cara pixelada””. 

Mientras que Dan agregó: “No es solo que no podríamos compartir en redes sociales, sino que el proceso de adopción demoraba un año”.

Les negaron otra adopción

Según indica Mirror, y se menciona en T13, en otro video los influencers señalaron que no quisieron adoptar en Tailandia porque el proceso tardaba 12 meses, pero confirmaron que lo harían en Corea.

No obstante, los youtubers desistieron de adoptar luego de que una agencia les dijera que no sería fácil una adopción para ellos por su alta presencia en redes sociales. Hasta ahora no han mencionado otro intento.