Becca Smith, atleta del Reino Unido, acudió al doctor por un supuesto deslizamiento de disco, lesión que creyó se había provocado en el gimnasio; sin embargo, los doctores dijeron otra cosa. 

La joven deportista aseguró en un medio estadounidense que cuidaba bastante su cuerpo y que le encantaba practicar diversos deportes. Pero una fuerte dolencia, teniendo tan solo 29 años, la hizo acudir al doctor y enterarse de algo terrible: tenía un cáncer terminal.

La mujer recuerda que “dos médicos se me acercaron, cerraron las cortinas, sentía una sensación en el estómago. Solo sabía que algo no estaba bien”. 

Los doctores le informaron a la joven que padecía de un cáncer de pulmón en etapa cuatro y que la esperanza de vida era corta. El cáncer de la deportista pasó desde los pulmones hasta la columna vertebral y cerebro, por lo que le aseguraron que le quedaban dos semanas de vida. 

El milagro de Smith

Sin embargo, para suerte de Smith, una de las enfermeras que la atendió se dió cuenta que el cáncer que padecía la joven era de tipo ALK, es decir, uno que hace que las células crezcan de forma anormal.

Producción de cáncer de pulmón

Según el sitio cancer.gov, el cáncer tipo ALK da origen a una proteína que multiplica las célular, en especial las células de tipo cancerosas. 

A pesar de la gravedad de la enfermedad, existen tabletas que pueden ayudar en la terapia y así disminuir algunos síntomas, más no sanar por completo el mal.

Ese día en que el por un dolor acudió al doctor,resultó cambiar por completo la vida de la atleta. A pesar de que el medicamento la ha mantenido de forma estable, asegura que “no puedo vivir mi vida con miedo. Espero usar mi diagnóstico para ayudar a las personas. Miro todo de manera diferente ahora. Mi mundo estaba dedicado a construir negocios y ganar dinero, pero ahora es solo para vivir una vida larga, saludable y feliz”.