Raven Saunders subió al podio olímpico para recoger la medalla de plata por el lanzamiento de peso femenino. Una vez allí, cruzó los brazos en forma de cruz, y se convirtió en la primera en hacer gesto de protesta política en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.

"Es un gesto en favor de todas las personas que están oprimidas", explicó Saunders, luego de que la joven afroamericana de 25 años, integrante de la comunidad LGBTI, haya hecho pública su lucha contra la depresión.

"Para mí haber ganado esta medalla, y que eso sirva de inspiración al colectivo LGBTI, a las personas con enfermedades mentales y a las minorías negras, es algo que significa todo", afirmó y que su objetivo al protestar era dar luz a "personas de todo el mundo que están luchando y no tienen la plataforma para hablar por sí mismas".

Arriesga sanción

Durante esta versión de Tokio 2002, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha relajado su política de prohibición de protestas para sus deportistas. Sin embargo, no dio el visto bueno a poder hacerlo en el podio durante la entrega de medallas.

Si bien se les permite "expresar sus puntos de vista" durante las conferencias de prensa, antes y después de la competición o en las redes sociales, el COI informó que está "analizando" lo que hizo Saunders y aún no se determina si habrá una sanción para la estadounidense.