El cuello uterino, o también conocido como “cervix”, es la estructura que una la parte baja del útero con la vagina. Al momento del embarazo se convierte en el canal para el parto y el nivel de dilatación de éste, muestra si ya es momento o no de que el bebé nazca. 

El crecimiento de células anormales puede provocar que llegue el temido cáncer, sin embargo, siempre debe ser tratado de forma rápida, ya que puede ser benigno en el mejor de los casos, pero en el peor escenario podría llegar a ser de extrema gravedad. 

Si el crecimiento y desarrollo de las células es detectado a tiempo, se conoce por el nombre de displasia cervical, donde en algunos casos el tejido puede ser removido para evitar el desarrollo de cáncer, aunque hay casos más graves en los que lo recomendable es extirpar el útero por completo. 

Existen algunas enfermedades que han sido relacionadas a esta condición, como el Virus Papiloma Humano HPV16 O HPV18, por ejemplo.

De igual forma sucede con mujeres que hayan sido contagiadas con herpes genital o VIH. En general, se relacionan enfermedades en las que se ve comprometido el sistema inmune. 

¿Cuáles son los síntomas?

A pesar de que es una enfermedad que se desarrolla de forma lenta y a veces poco notoria, existen algunas irregularidades que de ser permanentes, deben ser consultadas con un doctor para prevenir. 

El sitio NHS, de Reino Unido, destacó que los síntomas más comunes para este tipo de cáncer son: 

- Sangrado inusual. Este puede ocurrir después o durante el sexo, entremedio de menstruaciones o incluso después de la menopausia.

- Cambios en la descarga vaginal

- Dolor persistente e inexplicable en la pelvis o espalda baja